A la memoria de
PABLO SEVILLA
Otra historia
que merece ser contada…
TITULO DEL TRABAJO:
LUZ – MOVIMIENTO PRO-ARTE Y CULTURA
LO QUE FUE Y LO QUE ES
TESIS DE INVESTIGACIÓN EN EL MARCO DE
RESISTENCIAS TEATRALES Y TERRORISMO DE ESTADO EN ARGENTINA CONVOCADO POR EL INSTITUTO NACIONAL DE TEATRO
AUTOR:
MANUEL CÉSAR HERBAS
TUTOR:
JORGE DUBATTI
LUGAR Y FECHA DE REALIZACIÓN:
VENADO TUERTO, 3 DE OCTUBRE DE 2022
ÍNDICE GENERAL
INTRODUCCIÓN 3
INFORME FINAL 5
ROBERTO TÍO MEIER 7
JUAN CARLOS RODRÍGUEZ 15
FERNANDO PEIRONE 19
CARLOS TATO ZÁTTARA 29
CARLOS CANE ROSZENVAIG 36
OSCAR BAROTTO 39
GUILLERMO PIELI 43
HORACIO ÑOTI MARTÍNEZ 50
ALEJANDRO VIDELA 55
CONCLUSIONES 63
BIBLIOGRAFÍA 64
ANEXOS 65
INTRODUCCIÓN
(La hipótesis, la relevancia de la investigación, la metodología y las técnicas de investigación utilizadas)
El objetivo del trabajo es rescatar los fragmentos subjetivos de la memoria de quienes fueron artífices del MOVIMIENTO LUZ PRO-ARTE Y CULTURA, para construir la memoria colectiva y difundirla, respecto a un hecho histórico y trascendental en la vida del arte y la cultura venadense.
Una convocatoria semiclandestina de artistas locales que se reunieron para generar un espacio de participación y producción, que puso el acento en la necesidad de libertad y visibilizando la desaparición de personas perpetrada por la dictadura gobernante.
No hay investigaciones al respecto, y de hecho no hay mayor registro en la web, cosa que sorprende en el presente a los artistas entrevistados.
Por alguna razón, no develada, el evento no existe en la memoria digital.
El intento de puesta en valor de lo acaecido por artistas que presentaron obras de teatro, talleres, músicos, artesanos, poetas, pintores, y demás cultores de las diversas ramas, responde en primer término, a que fue un lugar de resistencia al gobierno imperante, porque comenzó a prevalecer el coraje sobre el miedo, porque puso sobre el tapete temas que la sociedad percibía pero no explicitaba, como la desaparición forzada de personas, porque fue fuente de las grandes líneas continuadoras del teatro independiente local, y porque debe validarse su existencia preguntándonos hoy:
¿Qué saldo quedó de aquellos?
¿Qué objetivos se lograron y cuáles quedaron truncos a lo largo de estas cuatro décadas?
¿Quiénes fueron los partícipes y gestores de esa manifestación de arte y libertad?
En la concreción del trabajo se realizó la desgrabación casi textual de los entrevistados, con el fin de intervenir de la menor manera posible en los modismos y formas de expresión de cada uno de ellos.
Se evidencian los puntos en común de todos los participantes, así como la aparición de lagunas en la memoria, y hasta algunas contradicciones.
El trabajo no pretende bajo ningún concepto dar una mirada acabada del hecho artístico.
Sí de evocarlo y sostenerlo en la memoria popular.
CUERPO
(DESARROLLO DEL TRABAJO)
INFORME FINAL
LUZ – Movimiento Pro Arte y Cultura
Lo que fue y lo que es
A cuarenta años de un hecho artístico y cultural de resistencia al Terrorismo de Estado
Rescatamos las palabras de los actores del suceso acontecido en Venado Tuerto el 3 de octubre de 1982, y que tuvo varios meses previos de gestación semipública o semiclandestina, según la óptica que la observe, con el fin de intentar construir memoria, revivir la historia, y poner en valor el peso específico y la incidencia de LUZ en la vida de la comunidad local, particular y esencialmente la comunidad teatrera.
Para ello, usamos como universo de estudio a un grupo de artistas de aquel entonces (arbitrario, como cualquier selección), pero que consideramos representativa de la génesis y desarrollo del evento y de sus posteriores consecuencias y ramificaciones.
El trabajo fue concretado por medio de entrevistas individuales, luego desgrabadas y también publicadas en YouTube y Spotify, dada la incidencia que esos medios tienen hoy día en la difusión de la información, y en la transmisión y formación de conocimiento.
Los entrevistados fueron Roberto Antonio “Tío” Meier, Juan Carlos Rodríguez, Carlos “Tato” Záttara, Carlos “Cane” Roszenvaig, Fernando “Fer” Peirone, Guillermo Pieli, Oscar “Chueco” Barotto, Alejandro Videla (Veterano de Guerra de Malvinas), y Horacio “Ñoti” Martínez.
A través de su subjetividad, cada uno recordó y resaltó lo acontecido en la preparación y desarrollo del evento artístico cultural más importante realizado en dictadura, y de sus dichos puede inferirse alguna contradicción, mínima por caso, pero muchas coincidencias: Fue un hecho importante, fundante, y tiene al día de hoy consecuencias en la vida local y regional.
Del decir de todos queda patentizado que fue un hecho de relevancia suprema, que se militó conforme a los medios y disponibilidades de entonces, que se clamaba un ansia de libertad de expresión, que la opresión de la dictadura era fuerte, que fue la primera vez que se comenzó a hablar públicamente sobre la desaparición forzada de personas en la ciudad, que el peligro estaba rondando en cada encuentro, que la pulsión del arte era superior a todo intento de replegar los cuerpos, y por último, que la disposición de apertura a todas las corrientes de pensamiento era el bien supremo a defender y a transmitir, en oposición al intento de la dictadura de imponer un pensamiento único, cerrado y autoritario.
Todos los entrevistados tuvieron un mismo esquema de preguntas, sobre el que fueron discurriendo sin respetar necesariamente el orden, y sin tener que ceñirse a la respuesta concreta.
Fue solo una guía disparadora para que los recuerdos y emociones fluyeran con la mayor ductilidad posible
Esas preguntas eran:
¿QUÉ FUE LUZ?
¿CÓMO FUE TU VINCULACIÓN CON EL MOVIMIENTO?
¿QUIENES PARTICIPARON?
¿ERA UN MOVIMIENTO DE RESISTENCIA CONTRA LA DICTADURA?
¿QUÉ GENERÓ EN LA SOCIEDAD VENADENSE?
¿QUÉ ES LUZ DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS AÑOS?
¿QUÉ INCIDENCIA TUVO EL MOVIMIENTO LUZ EN EL TEATRO INDEPENDIENTE?
Conversación con Roberto Antonio “Tío” Meier
Mi relato… Bueno yo era un joven profesor del Colegio Industrial, al que siempre lo tienen que agarrar para hacer los discursos de algo.
Me tocó el día de San Martín.
Y bueno, se acercan otros docentes, vienen a colaborar…, y viste cuando te dicen: Yo tengo el discurso para darte, yo tengo el discurso para darte, le digo: -No, no, yo hago mi discurso.
Y eso fue medio llamativo porque alguien que es ingeniero, que recién entra en la docencia, que deseche que le den un discurso, y que haga él su discurso llamó la atención.
El tema es que dijeron: -Bueno acá tenemos uno para que diga los discursos!, cosa que en el Industrial, lo repito, no era sencillo de conseguir…
Qué viene después? Viene el tema del problema del Canal de Beagle.
Entonces para el Día del Trabajador, se le había cambiado el Día del Trabajador por el Día de la Soberanía Nacional, y tenían que buscar a alguien que hiciera un discurso del Día de la Soberanía Nacional.
¿Qué hicieron? Me buscaron a mí. Con ese antecedente de que yo había hecho mi discurso de San Martín, me buscaron para hablar de la Soberanía Nacional y de la guerra, en realidad era la guerra de Beagle.
Bueno, obviamente yo hice un discurso totalmente anti bélico.
Pero cuando me llamaron los de la Comisión para ver si estaba todo listo ya para el acto, a primera hora tenía que salir el acto.
Les digo si, si, yo ya hice el discurso y les conté lo que iba a decir.
El acto se suspendió.
Los chicos se retiraron de la escuela sin acto.
Lo concreto es que yo me quedé con ese discurso sin decirlo.
Pasa el año sería seguramente un año, uno o dos años…, en realidad yo creo que lo de Beagle fue el ensayo para los militares argentinos, para ver qué iba a pasar con esos soldados que nunca habían peleado.
Cuando lo del Canal de Beagle, hicieron un simulacro de guerra. Me contó un soldado que tenían la orden de cuando llegaban a la frontera tenían que abrir el sobre con las órdenes, y que decía no atacar, pero bueno, fueron convencidos a la guerra, los soldados argentinos fueron a la guerra y yo creo que, por eso digo, ese fue el ensayo. Qué iba a pasar cuando se le dijera al soldado argentino que hay que ir a la guerra, ya tenían esa experiencia.
Lo cierto es que llego un día a la escuela, el 2 de Abril , se ve que me tocó dar clases el 2 de Abril; llego a la escuela y estaban todos festejando, cantando el Himno Nacional. yo no entendía que pasaba, y me acuerdo que llega la mamá de Tato Záttara y me cuenta cual era el acontecimiento y estaba muy contenta porque lo que había pasado era todo deseable, un clima muy agradable …
Yo supongo que también tenía que dar clases a la tarde, porque daba en quinto y sexto, y sé que sexto era a la tarde y quinto a la mañana, así que calculo que eso pasó a la mañana. Entonces a la tarde leí mi discurso. Como obviamente el 2 de Abril todo el tema era la Guerra de Malvinas; lo que había ocurrido. Cuando entré al aula saqué mi discurso y lo leí.
Recuerdo que se armó una batahola en el curso, muy grande, casi todos en contra de lo que yo decía, y bueno … A ver, no era en contra de lo que yo decía; se armó una guerra de tizas (risas), nadie decía nada, salvo cuatro alumnos que eran cuatro rebeldes y que como que apoyaron mi posición. Lo cierto es que uno de ellos, a la otra clases dice cosa así: -Che, dice, vamos a organizar una marcha en favor de la paz, y dice: -Vos tenés que llevar la bandera porque yo le robé una sábana vieja a mi mamá y escribí una frase tuya..
Bueno, ahí se organizó esa marcha, que no sé cómo lo organizamos. Lo cierto es que éramos catorce que hicimos una marcha por calle Belgrano y que volvimos por calle San Martín. Yo llevando el cartel. No me gustaba mucho la idea pero, bueno, eso fue una manifestación antibélica, en el momento en que todo el mundo estaba entusiasmadísimo con la guerra.
Yo me acuerdo que se hablaba de ir a pedirle a los rusos que nos vinieran a defender, que en un momento Rusia nos defendería de la OTAN. Todos contentos con eso. Y yo decía qué estamos viviendo?
Bueno, es como que eso pasó con todo lo que significó la Guerra de Malvinas, todo lo que significó los distintos comentarios, me acuerdo que en quinto año yo tenía clases con el hermano de Alejandro Videla, que estaba en Malvinas. Entonces él nos traía información de lo que le mandaba el hermano. También era el tema de lo que pasaba en la Guerra, con distintas opiniones, o se charlaba de un modo distinto al que se charlaba en general, no se charlaba qué consecuencias, yo tengo esa imagen, muy ya casi en el olvido, pero me acuerdo de eso, se charlaba más de la posición de un soldado que estaba allá que era la de Videla.
Pasa el tiempo, y por otro lado de unas de las cosas que ocurrió, es que había un programa a la tarde en LT29 Radio Venado Tuerto, donde Pablo Sevilla leía poemas y era un horario importante a la tarde, a las 15 o a las 16hs., y que lo escuchaba bastante la juventud; Pablo Sevilla era quien hacía eso, ese programa, y empezó a leer seguramente después de la Guerra de Malvinas, el poema de Borges donde Juan y Jhon se conocen por primera vez y se matan.
Pablo solamente leía eso.
Bueno, Pablo termina expulsado de la radio por un hecho banal digamos; pero Pablo en eso es que me viene a ver a mí. Hacen de nexo… creo que fue Fernando Peirone quien hace de nexo entre Pablo y yo, y él entonces me pide conocerme, entrevistarme, juntarnos, y entonces ahí me plantea que …. Yo no tengo mucha idea de la cronología evidentemente esto debe haber sido después, es decir qué tiempo pasó entre que fue la manifestación de los catorce y entre que lo echan a Pablo de la radio, Pablo lee lo de Jhon y Juan porque calculo que habrá sido posterior a la guerra, y esta entrevista que debe haber tenido que ver con la caída de los militares en el Gobierno. Entonces Pablo me llama y me dice que él entiende que tiene que haber un movimiento, que tenemos que llamar a toda la gente vinculada con la cultura y con el teatro que de alguna manera existía en Venado, o sea, el teatro existía en Venado y podemos decir que tal vez sea el único elemento, algo disonante de lo que era el resto; pero él me decía la gente del arte no es la gente de los militares. Con la gente del arte, es decir a través del arte deberíamos generar una idea de pensar distinta, una forma de pensar que no sea este militarismo. Porque ahora tenemos que generar los movimientos que hagan que la gente piense en forma libre. O sea que él tenía la idea clara y él me convoca a mí. Por eso yo digo: -Yo me siento una de las vertientes. A lo mejor hay otras, habrá convocado a otra gente; yo digo cómo llego yo a ese movimiento, llego porque pasé a ser un referente por así llamarlo de la antiguerra, y digo, ahora también me llama la atención que los países europeos… ahora estaba viendo que a la Merkel la están culpando de haber tratado mal a los rusos, ya que están, ahí culpan a la que evitó la guerra en su momento y con quien teníamos que estar en guerra.. me parece una locura total.
La verdad que sigo pensando como en aquel entonces que la guerra no es algo deseable para nada, pero esto, esta visión de incorporar a los artistas y en particular al movimiento del teatro que existía en Venado Tuerto, el que la tuvo clara fue Pablo Sevilla.
Me convoca y entonces, bueno, me convoca a mí y convocó a varios, yo no sé qué rama del arte me habrá visto porque en realidad no formaba parte de las ramas del arte, pero por la docencia tal vez, no sé. Pero bueno, tampoco recuerdo cómo fue invitando a cada uno de los artistas.
Algunos que sí, Boris Padován, lo nombrábamos porque era uno de los que iba siempre y Boris tenía una cosa muy particular, terminaba dando charlas en la escuela porque había escrito algo que no les gustó. Y después me acuerdo que también iba esta mujer que sacaba fotos y yo recuerdo que la primer reunión estaba la mujer de (no me acuerdo de este matrimonio, bueno ya me voy acordar) (Se refería al matrimonio Oliver Rock), me acuerdo que fue el hermano de Viviana Pieli, que yo dije esta reunión se ha armado más políticamente que artísticamente, y se enojó conmigo. Como que yo lo rechazaba, y no era así: yo le di una observación de lo que la primera reunión yo me acuerdo que la posición había sido por qué a mí me exigen que los cuadros sean rectangulares? Si yo quiero hacer una foto de óvalo por qué no me lo permiten, digamos cosas de libertad entendidas en la libertad de ese tipo, mientras que recuerdo particularmente del hermano de Viviana Pieli (Habla de Guillermo Pieli, entrevistado posteriormente), que está en Canadá creo ahora, que había participado en un grupo de arte de teatro, y él sí era mucho más combativo desde el punto de vista de sus pensamientos y de extracto, y me lo tomó como que la reunión no era para él, y le digo no, no se trata de eso, pero justamente eso eran las reuniones, y claro se quería empezar a señalar contenido como para que tuvieran funcionamiento porque en definitiva a partir del arte y de los grupos de teatro, lo que Pablo pensaba es que se iba a formar una corriente política, o … no lo habló como partido tradicional, sino que era una forma de pensar como ciudadano al margen de lo que pensarían los que pensaban los militares digamos, o el pensamiento militar. Que venga un pensamiento que se iba a desarrollar desde ese lugar, desde el arte y la cultura.
Bueno el tema es que empezamos a pensar en un lugar físico para reunirnos. Entonces a mí se me encomendó ir hablar con alguien, del Centro de Jubilados, creo que es La Fraternidad, me parece, que está a una cuadra más allá de la Biblioteca Ameghino, me acuerdo que estaban Natalio Perillo, Giacaglia… Fui a hablar con Giacaglia.
El tema era usar ese lugar como el Centro, como ya tener ese movimiento que se estaba haciendo, que a través de invitaciones, siempre basado en el arte, porque se buscaba trabajar en ese sentido: El arte… Me acuerdo que siempre las reuniones las hacíamos en ONE (antiguo bar céntrico), en el piso de arriba de ONE
Después seguramente hubo otro lugar, yo recuerdo ese lugar. Un par de reuniones ahí se hicieron. Mi trámite fracasó, las funciones que me encomendaron no fueron del todo eficientes porque en definitiva no pudimos utilizar las instalaciones del Centro de Jubilados de los ferroviarios, porque tampoco nuestro grupo era muy confiable, y ese era un lugar muy grande el que habíamos solicitado, me acuerdo que el tema era cómo lo íbamos a ornamentar, y me acuerdo que Boris había propuesto un triciclo con patente y una cadena, diciendo que hasta a las cosas de los nenes las clasifican y los encadenan. Ese era el emblema que iba a estar en la puerta: un triciclo encadenado a la planta. Ya lo habíamos diseñado. Lo cierto es que fracasamos, y Pablo Sevilla, de nuevo, fue el que dijo: -Propongo que al movimiento lo llamemos LUZ, Movimiento pro-arte cultura, y así, dentro de las actividades, una era la tener la sede, que falló, y la otra era hacer un evento que convocara más artistas, para que no sólo estén los artistas que estábamos yendo ahí, que éramos grupos de unas diez personas, sino que vaya mucha más gente, artistas con cosas del arte que a lo mejor nosotros no conocemos, que no sabíamos de hecho quienes serían. Entonces invitaron al lugar en la Plaza San Martín (La Plaza central de la ciudad) para que todo aquél que quisiera hacer algo, lo pueda hacer.
Es más, la consigna era “acá no está prohibido nada”, cosa que a mi me costaba, porque digo, bueno, que puede llegar a pasar si no está prohibido nada, pero terminó en que hicimos reuniones organizativas.
Habían puesto una comisión de cuatro personas, estaba Pablo. obviamente, estaba yo, estaba Juan Carlos Rodriguez, y el otro era del grupo los Llajta Sumaj (conjunto folklórico local), que no me acuerdo ahora el nombre; eso era la mesa de coordinación de las tareas, y luego la tarea de salir a invitar a todos, de organizar eso.
No había mucha organización, había que salir a los medios a decir que alguien que sabía hacer algo lo hiciera. Lo cierto es que fue todo un éxito que trascendió, que no lo esperábamos, o yo no lo esperaba. La verdad que no pensé que podía ser algo que sea convocante en Venado Tuerto.
Y sí, ese tipo de cosas no se hacía: la Plaza San Martín llena de grupos que trabajaban, yo me acuerdo de oír cantar a una chica que era muy linda y muy jovencita que era la Turquita Halek. tendría 16 años, no sé, cantaba jazz o rock. Una chica joven y cantaba tan lindo, me acuerdo del grupo de teatro con el Ñoti Martinez, Tato Záttara, y el otro chico, el Cuis Díaz, que hacían teatro sin nada.
Entre las cosas que teníamos que organizar le pedimos a la Municipalidad el escenario, y colaboró, la señora que estaba en Cultura, que no entendía mucho, porque era el gobierno de los militares todavía, pero sin embargo la mujer de la Comisión de Cultura aceptó que nos dieran el escenario.
Por lo tanto teníamos escenarios, o sea que salió bien, muy por encima de lo que yo hubiese pensado. Ahora también es cierto que ese espectáculo, y también la gente, de alguna manera se corrieron de la esencia, porque la esencia era armar un grupo político, la esencia era armar una corriente de pensamiento. Lo que pasó es que eso fue tan grande que quedó como que los organizadores de ese espectáculo, eran los que estaban generando una fuente de pensamiento.
Es más, me acuerdo que uno de los problemas que hubo es que una chica repartió volantes del partido peronista, y se la trató muy mal. Y yo digo: -Pero cómo no estaba todo permitido? Por qué justamente lo que no vamos a permitir nosotros es la política? Ese fue uno de los temas. Pero sí, cayó mal que se hayan repartido esos volantes.
Bueno, digamos de LUZ, que ahí se termina como el espectáculo.
Lo cierto es que pasó, no sé, como cuatro meses, y me dicen hay que renovar la Comisión de la Biblioteca Ameghino. Fue Vernetti el que me dijo: -Va a ir Pablo y me pidió que vayas vos también. -Bueno, está bien yo voy a ir. Entonces se hace la reunión y éramos los del Industrial, los cuatro de ese grupo del Industrial que habíamos hecho la manifestación por la paz, más el grupo de Sevilla, que era Quique Carpio, también estaba este muchacho que el padre corría en moto, bueno después los nombres los vamos a sacar. Y éramos eso: En realidad éramos todos del Industrial. En un momento la Biblioteca Ameghino se decía que era de hombres y eso, pero claro, eramos todos varones cuando arrancamos. Cuatro alumnos míos, y tres alumnos de años anteriores, Pablo Sevilla con dos compañeros de estudio.
-Bueno, el presidente vas a ser vos, me dijeron. Y yo miré extrañado diciendo: -Cómo?, y me dicen: -Qué? No te avisaron, y lo miran a Vernetti, y dice: -Nooo, no me animé a decirle, jajaja!
Y así arranca lo que fue la Biblioteca Ameghino. Por eso cuando vos preguntabas qué dejó LUZ, en realidad terminó haciendo lo que en principio se pretendía, digamos. No dejó un partido político, pero sí dejó una fuerte huella que hizo de difusión a través de la Biblioteca Ameghino.
En realidad digamos que la Biblioteca Ameghino fue LUZ. Yo no lo veo como una discontinuidad, es decir, aquello que yo fracasé en conseguir en conseguir el espacio donde iba a funcionar el Movimiento Pro Arte y Cultura, se encontró en esa Comisión que tenía que ser renovada, donde estaba Pedro “Tato” Narváiz de presidente, que él no quería continuar en el cargo. Estaba porque estaban los grupos de teatro, y de alguna manera alguien tenía que tomar la posta, pero no es que tuvieron que combatir por ese puesto, de ninguna manera, al contrario, Narváiz contento que hubiera gente que se entusiasmara en trabajar en la Biblio, o sea, que para mi la Biblio, es decir, la Guerra de Malvinas, LUZ y la Biblio es un solo relato, es una sola cosa, es la misma cosa.
Y después, tuvo sus otras implicancias.
Siempre creo que salió todo de la cabeza de Pablo Sevilla. Que incluso también el CEJ Centro de Expresión Juvenil) fue idea de Sevilla. Yo no lo sabía, porque posteriormente él siguió militando muy fuerte, siempre fue la cabeza.
Yo me acuerdo que me decía: -Yo tengo un hermano que hace lo mismo que yo, pero él lo hace bien. Se trataba de Marcelo.
Empieza aparecer Marcelo con el tema fútbol, que de alguna manera hoy es la cabeza visible de aquello, pero en realidad el generador fue Pablo.
En realidad la Biblio fue por un lado el fútbol, que fue lo que me tocó más a mi, pero después que trascendió a nivel nacional, también Pablo fue quien dijo, con el mismo criterio tenemos que traer a los principales pensadores que hay en la Argentina. Entonces habían unas revistas que se editaban en Buenos Aires, que se compraban en la Biblio, y que decía que de alguna manera eras las revistas que tenía los tipos más claros, los que hacían política, los que hacían filosofía política, que si bien una tenía tendencia radical y la otra tendencia peronista, eran los que hacían filosofía política. Entonces la idea fue invitarlos a esa gente que vengan a charlar acá.
Al principio había que pagarles el pasaje, conseguir un lugar donde dormir. Después, fue como que se corrió un decir: -Si no estás en Venado Tuerto, es porque no sos importante. La gente pedía venir y no cobraban. Y así vinieron incluso hasta Mario Benedetti, Osvaldo Soriano… la idea fue Horacio Gonzalez, yo ya no participaba tanto, pero fue Horacio González, el que dijo: -Por qué no hacemos una agenda y los llamamos para venir a Venado Tuerto. Fue Horacion González, que después fue presidente de la Biblioteca Nacional. O sea, Venado Tuerto pasó a ser La Biblio, y yo digo que la misma LUZ, el mismo Movimiento Pro-Arte y Cultura, llegó en un momento a ser en la República Argentina, el centro donde se congregaban las cabezas de pensamiento en la Argentina. Al punto tal que en un momento se lo invita al CELAC, se los invita a los de filosía que, remarcan a nivel latinoamericano, que se hizo en Chile, yo me acuerdo que me pidieron si yo podia tener influencia en el partido socialista , me llama Zabala y me dice: -Mirá, el presidente de la Juventud se llama Giustiniani, yo te llamo por teléfono, y Giustiniani me consigue que vayan dos chicos de acá. uno fue Pablo Sevilla, y el otro Fernando Peirone. Fueron en representación de la Biblioteca a la Cumbre del Pensamiento en Chile.
Bueno hasta ahí te puedo contar lo que es mi historia de LUZ, que ya te digo para mi es hasta La Biblio y hasta la Facultad Libre, porque para mi es el resultado del Movimiento Pro-Arte y Cultura.
Pablo Sevilla expresó que a partir de LUZ, se empezó hablar de la desaparición de personas en Venado Tuerto, tema del cual no se expresaba públicamente, yo lo ratifico, es cierto, ese es un tema del que no se hablaba.
Pasa que el movimiento militar, en Venado Tuerto, y en Rosario, donde yo estaba estudiando, son movimientos muy dispares. Nada que ver un lugar con el otro.
Nosotros en uno de esos años me acuerdo que fuimos a Buenos Aires. Siempre íbamos a Buenos Aires, habíamos conseguido en el CENAR, el Centro de Alto Rendimiento, un lugar para dormir. Entonces fuimos, y claro ahí se cerraba de las 12 de la noche a las 6 de la mañana, porque claro, no se hacía deporte en ese horario. Recuerdo que decían: – Che, no nos vamos a quedar acá un viernes a la noche, salgamos a reventar Buenos Aires.
Claro, acá en Venado Tuerto se salía como siempre, yo que conocía Buenos Aires pero no mucho, porque había hecho la colimba ahí, partímos del CENAR, tomábamos un colectivo, y bajábamos en la Casa de Gobierno.
Cuando nos bajamos 20 personas en la Casa de Gobierno, se nos vinieron todos los milicos encima. Bueno, resultado.. obviamente nadie podía estar en la calle, había toque de queda.
Lo que se vivía, o sea yo estaba en Rosario, me acuerdo que un dia salí a las once de la noche de la facultad, era un miedo bárbaro, entonces me acuerdo que había que meterse generalmente por la Ruta 34 que se inicia donde yo estaba. Generalmente cuando había un cuartito azul (Vehículo de la policía, denominado así por su color, y porque era un vehículo para detener a personas en su interior) yo rajaba, me hacía como que iba a la casa de una tía y esquivaba. Se vivía con tensión lo que eran los milicos en rosario y en la ciudad de Buenos Aires. Acá nada que ver. Es más, los medios de lo único que hablaban era que en un procedimiento se abatió a cinco delincuentes subversivos, esa era la información que daban como: Qué bien! Hemos abatido cinco delincuentes.
En Venado Tuerto, nadie decía que tenía un pariente subversivo.
Entonces, eso era lo que quedaba acá, lo que era acá, yo que venia de Rosario y Buenos Aires, era evidente la forma distinta que lo percibía la gente, que en Rosario todos sabían que hacían desaparecer gente.
Me acuerdo que estuve en Mundial 78, justo el último partido de Argentina habíamos sacado una entrada con mi hermano de Argentina con Perú. La cancha llena. Y se veían todas las banderitas, me acuerdo de la imagen de un padre con un hijo en los hombros, cuando decían de Argentina, el padre con una cara seria, lo que nadie hablaba en contra de los militares, mientras que acá era otra cosa, acá se vivía bien en la época, no te enterabas nada de los problemas, ni nadie decía nada si tenía un pariente que había muerto o algo por el estilo.
De hecho yo denuncié a Jorge Barrantes como desparecido, y la familia no quiso saber nada. Es que a mi no me la tomaron la denuncia porque no era familiar directo, es decir la que se encargó del libro de la CONADEP, era la Biblioteca Ameghino, o sea que, en Venado Tuerto no se hablaba, hasta fue dificultoso, pero seguramente fue el lugar donde hubo padres que no pudieron hablar, y no había otro lugar donde se hablaba de eso.
Respecto a mirarlo desde una perspectiva histórica hoy a lo que fue aquel movimiento… no tengo una respuesta contundente para eso.
Sí que significó que mucha gente, pudiera ver reflejado una cosa distinta, que si no, no hubiera estado.
Es decir; yo creo que la huella quedó, y evidentemente está, por eso en Venado Tuerto sigue habiendo teatro, sigue habiendo movimiento cultural, yo creo que eso lo dejó la gente de la movida de LUZ, eso quedó de la cultura que produce Venado Tuerto hoy, o sea que ese movimiento pro arte y cultura no haya dejado un partido político, podríamos decir que eso lo reemplazó, de alguna manera el partido que no era esencialmente de ahí, porque básicamente eran peronistas, pero bueno, fue el movimiento que se desarrolló en Venado Tuerto, los partidos llamémosle progresistas, en Venado Tuerto, tuvieron espacio más allá de que no son hegemónicos. No quedó una hegemonía de eso. Pero si lo que había era generar un espacio de ese tipo, se generó.
Y hoy hay gente, sobre todos los que están en cultura y demás que de alguna manera no tienen un pensamiento cerrado tipo militar digamos.
Yo creo que dejó su huella marcado en la cultura de Venado Tuerto, forma parte de nuestra cultura.
Concluyendo, la pregunta es: Eso que tenía que formar parte de nuestra cultura, lo forma? Y sí , lo forma. No será mayoritaria, pero forma parte de la cultura.
Me parece que sí es bueno que cuando se habla de cultura, la cultura es esto, es estos movimientos que existieron, que existen, que hay: El Galpón del Arte, movimientos de gente que se junta y hace cosas; siguen existiendo, es decir; bueno hoy está la Santa Cumbia, de alguna manera aquel grupo Tambó Tambó, la Mona Giménez…, yo me acuerdo cuando me dijeron la Mona Giménez, yo no sabía quién era (risas), y genera todo un ambiente…!
Me acuerdo que armábamos un recital de gente que no se conocía, en la plataforma ahí de la estación de trenes, y hoy, se sigue usando, y vos decís, mirá esto se le ocurrió a la gente de La Biblio, sino a nadie se le ocurrían esas cosas.
La plaza por ejemplo, nadie iba a la plaza, o sea LUZ generó eso de ¡Vamos a la plaza!
Me acuerdo que después cuando vino De Mattía (Primer intendente democrático pos dictadura 76-83), y se le cambió el sentido a la calle Belgrano, porque decía: acá en Venado, no se usa la Plaza, entonces me acuerdo que el argumento de por qué cambiar la mano, era para que la calle vaya a la Plaza y no que saliera desde la Plaza.
Yo hoy veo que los jóvenes van a la Plaza, es más, se pelean por ver si la Plaza es de los jóvenes o gente que no le gusta que haya tantos jóvenes ahí, que toman mate… Creo que fue un salto que generó una huella cultural en Venado Tuerto y que está esa huella…
Conversación con Juan Carlos Rodríguez
Se están por cumplir ya 40 años de lo que fue LUZ en la ciudad.
Recuerdo que nosotros éramos un grupo de personas que provenían de distintas disciplinas que querían modificar algunas cuestiones con la cultura local, y comenzamos a reunirnos precisamente para eso.
Recuerdo a Pablo Sevilla, a Miguel Brandoni, digamos de los más concurrentes a las reuniones, a Giselle Dubois, a Fernando Pierone, al Tío Meier… recuerdo a algunos jóvenes de la Biblioteca Ameghino que venían siempre con Pablo, al Ñoti Martínez, el Tato Záttara…
Comenzamos a ver la posibilidad de hacer un gran espectáculo porque de alguna manera todos sufríamos cierta postergación por lo que hacía la Dirección de Cultura en ese tiempo.
A veces se me preguntó si era un movimiento de resistencia contra la dictadura y yo creo que por un lado todos practicábamos la resistencia contra la dictadura, cada uno desde su muralla, desde su lugar… pero básicamente, claro que teníamos enojos con el poder de turno que era de facto, pero entendíamos que en la cultura puntualmente y eso lo dice claramente un Manifiesto que hicimos, estaba la mayor falencia de la sociedad o donde nosotros nos queríamos insertar.
Muchos postergados, mucha gente que no era conocida…de hecho cuando comenzamos a reunirnos y aproximarnos a la fecha y hacer la logística del acto y la grilla de quiénes iban a estar esa tarde en la Plaza San Martín, cada uno tiraba nombres de solistas, de grupos de teatro, conjuntos, o en otras disciplinas como la fotografía, la plástica.
Fuimos citando gente que a lo mejor no tuvo posibilidades de desarrollarse.
Yo recuerdo mucho que nosotros nos reuníamos en distintos bares, hay un bar que no está más, el bar Florida, otro donde íbamos seguido era el Ana-Car, en el Hil-Mi-Cris no recuerdo si estuvimos, pero me acuerdo que empezamos a gestar este movimiento que no tenía nombre, y así fue que un par de reuniones tirábamos nombres, posibilidades y Pablo Sevilla recordó la frase de Goethe, que antes de morir dijo LUZ, MÁS LUZ, y entonces eso centró nuestra atención y nuestra coincidencia con las palabras, y bueno, se habló si le poníamos MÁS LUZ, y quedó solamente LUZ , pero para que quede explicitado qué era le pusimos Movimiento de Pro-Arte y Cultura, lo que era la bajada, digamos.
Nosotros con Pablo teníamos una gran relación, porque además en esos meses preparábamos la Revista EXPRESIÓN.
Muchos de los que participaron en EXPRESIÓN, participaban en LUZ.
Me acuerdo que Jorge Dipré y Leandro Tuntisi, también estaban en LUZ, cada uno desde su lado, porque ellos eran, son escritores, y en ese momento se propuso que haya mucha poesía en el Movimiento, en ese evento, y así hacían poemas, cada uno lo hacía como podía , en una imprenta, en un mimeógrafo, hubo mucha circulación de poesía.
Y bueno, fue tranquila, no fue mucha gente. Nosotros habíamos invitado mucha gente y teníamos un programa muy activo, muy intenso, y cierta desilusión en las primeras horas.
Y cuando empezó la tarde, empezó la transformación, eso que a veces se dice que parece un hormiguero… Empezó a llegar gente y gente, y nosotros teníamos una gran euforia los organizadores, que éramos bien amateur, organizábamos, teníamos que coordinar con uno y con otro, teníamos que estar cerca del escenario, pero también ser espectadores; vivenciar todo eso que habíamos generado, que no creíamos que iba a ser tan importante y que iba a terminar en lo que terminó, que seis mil personas fueron a la plaza San Martín ese domingo… histórico.
Y bien, yo creo que hay una cosa muy rara que a veces lo charlamos, ¿qué hubiera pasado si esto ocurriera hoy, o si por el contrario en ese momento hubiera redes sociales? Porque estamos hablando del ́82 donde había una radio AM, no se si había una o pocas FM, por supuesto que no había ninguna red social, entonces la repercusión, se limitó a lo que los medios quisieron hacer de ella, un día de comentarios, un día de un análisis de lo que ocurrió y nada más … Creo que hoy eso hubiera sido explosivo porque la difusión de eso, la multiplicación de eso, hubiera sido tremendo.
Yo hubiera generado más cosas concretamente. Igual la clase política no permaneció indiferente a esto que movió a tanta gente, pero yo creo que no es un reclamo, sino que es un dato de la realidad, yo creo que en ese momento no tuvimos la repercusión que se podría tener en la actualidad por parte de los medios, porque repito, los medios eran pocos, había un diario, yo era jefe de redacción, así que publicamos cosas, había una radio, no mucho más que eso… FM no… y me parece que ese movimiento cambió, quedó marcado a fuego en muchísimos de los que actuaron toda la tarde, hasta bien entrada la noche.
Porque no era fácil ni habitual estar delante de tanta gente, llevando a cabo por ejemplo la representación teatral como hicieron esa tarde.
Yo recuerdo perfectamente, y sobre todo porque vi fotos, y durante muchos años tuve fotos de lo que hizo por ejemplo el Grupo Apertura arriba de ese escenario que estaba en la Plaza San Martín, cerca de donde hoy está el Venadito.
Así que me parece que fue muy bueno para todos; en la parte final de los preparativos , días antes del acto, se empezó a sumar gente en la logística del evento, tambien varios jóvenes que no conozco , que los conocíamos por el sobrenombre, que los veíamos a veces en alguna reunión, pero no estaba en mi la posibilidad de recordarlos a todos… el Cuiz Díaz , de Apertura, gente que se fue sumando y que fue me parece fundamental en la construcción del acto, porque uno fue uno de los gestores del Movimiento, que fuimos 3 o 4 nomás, y después la suma de todas esas personas, logró hacer eso que fue inolvidable, y que evidentemente a marcado sobre todo a los que participamos y seguramente uno no tiene la posibilidad de saber quien hoy podría testimoniar como espectador lo de esa tarde, lo que pasó y lo que sintió … estaba el negro Carpio también, que era un activo militante, y trabajó mucho con nosotros, con Pablo Sevilla y conmigo, en la parte de EXPRESIÓN, también como decía hoy, eran cosas que andaban por añadidura cerca, y bueno, recuerdo a mucha gente que estuvo presente y que seguramente lo recordará que ha sido muy valiosa y nosotros por una característica propia del evento centramos mucho la atención en el escenario, como en cualquier lugar, el escenario traducido en músicos, cantantes, o grupos teatrales, pero en toda la periferia del escenario también hubo muchas manifestaciones artísticas, pero lo que me hace recordar por supuesto todo lo que hizo la gente de teatro, la gente de la música, tuvieron que llevar adelante el escenario, que no fue fácil.
Recuerdo episodios que fueron cómicos en su momento, de personas que no querían actuar y después sí, que no querían si se iba mucho la gente, si se retiraban… anécdotas propias de los pequeños egos que siempre suelen haber, en este tipo de movimientos.
Si uno si lo tuviera que medir en porcentajes, porque no es ni una cosa ni la otra, creo que hay más porcentaje de protestar contra la acción de cultura que hoy pasado los años muchos valoran lo que hizo Pilar de Miquet, que era la Directora de Cultura en ese momento y lo que hizo Pablo Miquet, pero también había cierta disconformidad, como pasa casi siempre en las actividades culturales. Hay un sector que está muy cercano a los gestores, y que son los que más trabajos tienen y más desarrollo, y después hay una periferia que nunca canta, que nunca actúa, que nunca tienen posibilidades de mostrar lo suyo.
Eso creo que marcó mucho el deseo de hacer LUZ. y desde luego la resistencia también está presente, y se visualiza sobre todo en la construcción del acto de 1984, cuando ya ahí había actividades políticas. Invitamos a las Madres de Plaza de Mayo, hubo una marcha, o sea: estaba mostrando todo lo que ocurría de bueno ya con la llegada de la Democracia, pero básicamente eso que te digo, sobre todo puede ser también interpretado leyendo párrafo por párrafo el manifiesto, porque te imaginás: toda gente que provenía de la cultura, muchos de la literatura propiamente dicha y cada coma, cada palabra, tenía que ser bien puesta; hubo 500 correcciones de ese Manifiesto, por qué esto no, por qué aquello sí, porque acá ajustamos mejor la idea con estos términos, entonces el Manifiesto fue lo que nos daba fuerza, impronta, espíritu, pero estaba ajustado a mucho debate, que fue justamente lo que queríamos manifestar, que además repito, vuelvo a insistir, con la escasez de medios del año 1982, y la posibilidad de que queríamos que mucha más gente se entere, así que imprimíamos el Manifiesto en mimeógrafo para repartirlo por todos lados, pero no lo podría mensurar cual ha sido el impacto del Manifiesto en la gente para identificarse.
Yo creo que por ejemplo la cantidad de gente, no sé que dirán otros testigos, la cantidad de gente superó mis expectativas, y la de muchos que estábamos muy asombrados por la repercusión.
Y con respecto a la construcción del acto, estábamos los que teníamos que estar.
No sé si tampoco estaba en nuestro ánimo decir a partir de acá que es un hecho bisagra en la historia de la cultura venadense, se van a generar tales cosas: No! Mostramos lo nuestro y creo que eso no contó con mucha simpatía por parte de la Dirección de Cultura de ese momento, porque nosotros no los participamos a ellos del evento que íbamos hacer, o si querían sumarse, no. Fue desde la vereda de enfrente.
Pero es cierto lo que vos decis, mucha gente a partir de ahí empezó a desarrollar más su carrera artística y me parece que en lo personal fue mucho más gente de lo que me imaginaba, sí..! Y bueno, eso sabes como se mide? Con la pertenencia cuando pasan los años, y ya estamos hablando de cuatro décadas, que vos con aquel sabes que estuviste, que luchaste, que te reuniste , que fuiste a los bares, que agitábamos la cultura con el fin de producir un shock, y entonces el sentido pertenencia queda a aquel que estuvo tanto desde la organización de LUZ, desde la construcción del evento o como participante mismo, ahí ha quedado un vínculo.
Yo tengo a lo mejor una buena dosis de inconsciencia pero no tenía ese tipo de temores a la clandestinidad, no sé el resto, pero no se me pasaba por la cabeza que podía alguien interrumpir una reunión de esas justamente por lo que estábamos gestando, en mi caso no tuve nunca temor de ese tipo.
Si algo desde mi perspectiva me parece que caracterizó el Movimiento fue el hecho de no querer partidizarlo, ni que tome ninguna fragancia , ni ninguna tintura; que sea eso, CULTURA. Más allá de que nadie es inocente. Todos sabemos la implicancia y la vinculación que tiene la cultura con la política, pero nadie lo quiso usar en esos términos.
A medida que hablo se me aparecen personajes, gente que estuvo, gente que tal vez estuvo esa vez y nunca más tuvo vinculación con nosotros, que a lo mejor actuó, cantó, pero desde el hecho de que a uno todo eso lo haya movilizado tanto y le haya dado como decía hoy este sentido de pertenencia al evento, y al grupo, si nadie se los dijo nunca de algún modo como uno de los organizadores y creadores de LUZ, sólo me queda agradecimiento. Porque si LUZ fue grande, fue precisamente por la pequeña o gran contribución de cada uno de los tantos que pasaron ese día por la plaza, haciendo cultura. Y adheridos a ese Movimiento que era PRO ARTE Y CULTURA.
Conversación con Fernando “Fer” Peirone
Yo me siento más cómodo cuando es dialogado, porque sino es como un monólogo que por ahí puede ser medio caprichoso , muy basado en la experiencia propia, que está bien, pero el diálogo a veces dispara cosas, o hace recordar cosas que por ahí en elrelato monológico no tiene muchas posibilidades de abrirse; pero de todas maneras me gustaría enmarcarlo a LUZ.
Para mi generación y para la generación posterior a la mía, me parece que fue LUZ, la posibilidad de poner en diálogo dos generaciones que estaban desencontradas por dos hechos históricos. Mi generación, yo tendría 17 años más o menos, 18… no todavía no tenía 18… cuando se empezó a tramar lo que fue LUZ, y yo venía de una generación que no había podido tener un roce social y político.
A nosotros no se nos daba mucho la posibilidad de tener una vida social y política activa. Entonces desde nuestra generación la encontraron a esa posibilidad a través de las revistas culturales alternativas, porque no había posibilidad de encontrarse, de generar actos políticos, los colegios no permitían los Centros de Estudiantes, las Universidades estaban lejos, estaban en Buenos Aires, Córdoba, Río Cuarto.
Entonces era muy difícil que nosotros pudiéramos tener acceso a debates políticos.
Nuestra generación encontró la alternativa a esas discusiones en lo que fueron las
revistas subterráneas, que mezclaban un poco un tipo de interpretación de la realidad social y política, con todo lo que fue expresión artística un poco provocadora, había relatos cortos, álbum de dibujos en tinta, y la posibilidad de hacer circular algunas pocas hojas fotocopiadas o mimeografiadas y abrochadas, mayormente entre el público al cual accedíamos. Eso en cuanto a nuestra generación.
Ahora en cuanto a la generación que se había resguardado de la dictadura, que era la
generación más activa políticamente, con más conciencia política y la que había de alguna manera formado parte de una resistencia real, pero muy aminorada, muy apocada por los peligros que significaba tener algún tipo de actividad política en aquellos años; años en los que en Venado Tuerto por más que uno quiera darle páginas de digamos ingenuidad, inocencia o candor, me parece que también hay que recordar que tenía mucha gente de la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado, más conocida como los Servicios), trabajando en Venado Tuerto e informando muchas de las cosas que hacían los referentes de aquel momento, la Chola Guassi, los dueños de los medios, Ilmar Long en ese momento, a pesar de su simpatía con el poder militar, porque no hay que obviar que la radio de Venado Tuerto en la entrada tenía un cartel , un cuadro de Videla y de Ilmar Long saludándolo, entonces, digamos, a pesar de esa simpatía estaba presente en muchos espacios radiales y diarios de Venado, a pesar de esto, eran muy vigilados, como de hecho quedó demostrado cuando Fabián Vernetti encontró en el Regimiento 121 de Rosario, muy próximo a la democracia, a él lo mandaron a quemar todos los archivos que venían desde la inteligencia que se hizo sobre la población durante la dictadura, y él en una especie de pozo con fuego y vigilado por un cabo, para que sacara el material que tenían que tirar, y lo arrojaran a un pozo, pudo ver nombres de Venado Tuerto y se los guardó poniendo en riesgo su vida. El vio que esa información era mucha de Venado Tuerto.
Entonces agarró como un puñado, un fajo de papeles, y se los metió dentro de su propia vestimenta de soldado, y lo guardó durante mucho tiempo, y nosotros los publicamos en la revista LOTE que salieron y están públicos, y salieron un montón de informes de gente de Venado, un montón, que eran fichas, pequeñas fichas que explicaban que hacían, demostrando que habían sido vigilados digamos, concretamente.
Esa generación, es una generación temerosa, que se resguardó, mucho de los cuales estuvieron presos en algunos casos, y volvieron a Venado después de estar presos, como el Cuis Díaz, la propia Chola, que estuvo presa, bastante gente que se tuvo que ir, y los dieciocho desaparecidos que tuvo Venado Tuerto.
Pero ninguno desapareció en Venado, eso voy a retomar eso cuando hablemos de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, porque digamos, porque ninguno de esos desaparecidos fue en Venado Tuerto, sino que habían estado ejerciendo su militancia política.
Entonces una cosa que pasó mientras nosotros los más jóvenes apenas adolescentes es que veíamos las revistas subterráneas como una posibilidad de expresión, de un debate político, algún modo de generar cierta rebeldía, al mismo tiempo, los más grandes que nosotros, es decir la generación anterior, se resguardaron en distintos espacios para ejercer ese derecho al debate político, y uno de los lugares donde más se concentró esa especie de guarida por llamarla de alguna manera, fue en la Biblioteca Ameghino con el Grupo Teatro Apertura, con Rodolfo Aldasoro, y toda la gente, los Narváiz, el Ñoti Martínez por supuesto que era muy joven, Pieli, el Zurdo Peanovich, había mucha gente que hacía teatro y que utilizaba la pantalla del teatro para debatir políticamente, es decir para prepararse políticamente, porque no se podía sostener mucho más una dictadura en la Argentina.
Y digamos que era necesario empezar a militar para recuperar la democracia.
Bueno, eso como estaba prohibido, en la Biblioteca Ameghino principalmente, pero también en la Biblioteca Alberdi, tenía una forma menos politizada que la Biblioteca Ameghino, además tenía una función y una presencia social en ese momento mayor la Biblioteca Alberdi que la Biblioteca Ameghino, que era una biblioteca más pobre, más abandonada también… Yo formé parte del Grupo de Teatro Apertura en ese momento.
Tenía 16 años cuando empecé a trabajar con el Grupo Apertura y hacíamos teatro, pero entrar a la Biblioteca Ameghino era entrar a un lugar muy lúgubre, había una sola lamparita de 60 watts colgada en el medio, hacía frío, no había gas, era mucha pasión y militancia la que nos llevaba hacer teatro y a los debates políticos que había posteriormente, porque en general cuando terminaban los viernes todos los ensayos de
teatro, nos íbamos a comer por ahí y en general se sumaba Pablo Sevilla muchas veces, y entonces se generaban grandes debates políticos.
En ese contexto la posibilidad de generar LUZ fue la posibilidad de poner en diálogo esas dos generaciones y al mismo de incorporar a toda la institucionalidad cultural, a toda la producción cultural y estética y artística de Venado Tuerto, en un proyecto, en un Movimiento que se llamaba Pro-Arte y Cultura, o que tuvo posterior ese nombre, pero que en realidad era algo para generar una resistencia a la dictadura y poner en diálogo dos generaciones que de otro modo no tenían esa posibilidad.
Por supuesto no todos tenían la misma predisposición, el grupo que estaba otros jóvenes, no era su primera vocación pero terminaron casi todos aceptándolo porque vieron la posibilidad de mostrar su propia producción, las bandas de rock, el teatro, los pintores, los poetas, en general, vieron en LUZ esa posibilidad.
Ahora, esto para ponerlo un poco en contexto, para poner, digamos, sobre todo entender cómo es que calza en un contexto histórico de una necesidad de debate, en una necesidad social de encuentro, y de dos generaciones que no estaban dialogando y de dos instituciones que no estaban dialogando.
Si vos me preguntas a mí, digo bueno, dónde se inicia todo esto: yo lo identifico claramente, no sé si todos coincidirán, pero yo lo ví de cerca, y entiendo que el puntapié inicial de todo esto fue Pablo Sevilla. Claramente, él fue el que reunía el capital social, el capital cultural, y la conciencia política y el reconocimiento social y político necesario para poder convocar a tantos actores diversos, porque Pablo por ejemplo una de las cosas que siempre quiso con esa primera génesis de los primeros encuentros que teníamos en el bar, en el AnaCar teníamos algunos encuentros, otros en el primer piso del bar One, que estaba en 25 de Mayo y San Martín, y digamos, una de las cosas, una de las premisas de Pablo, es que estuviera Pilar Miquet, que era la Secretaria de Cultura porque él no quería que fuera algo marginal, sino que fuera una producción de la sociedad completa, que fuera una expresión de la sociedad completa. Y él hizo todos los esfuerzos para que estuvieran todos los actores posible, y que fuera lo más amplio posible… en ese sentido a las primeras convocatorias fueron de mucha gente, fueron
muy numerosas en el sentido que había no sé, unas 50 personas.
Hubo momentos de debate de mucha gente, Pablo era el que de alguna manera conducía o coordinaba las conversaciones y en general lo que pasó fue que Pablo presentó el tema no de modo muy político, sino como la necesidad de darle una expresión a toda la cultura venadense y exponerla y generarla como un acontecimiento público, gratuito, abierto, donde la sociedad se encontrara, no estaba blanqueado del todo su intensión final, conociéndolo como lo conocía, que era generar un acontecimiento político, pero creo que a su vez no lo explicitaba porque todos lo entendíamos de la misma manera, no era que el regateaba una información, por el contrario, el lo que hacía era exponer algo y todos más o menos entendíamos que se trataba de un acontecimiento político, donde por primera vez desde el inicio de la dictadura, había un acontecimiento político tan abierto que no fuera la Sociedad Rural o que no fuera el 1ro. de Mayo las carreras
de caballos en el Jockey Club.
Hay una etapa previa al evento, que fue la derrota de Malvinas,
No directamente, pero sí todos los que participamos de esa manifestación antiguerra, más que antibélica, es decir nosotros estábamos en contra de la guerra, porque íbamos a mandar al muere muchos pibes que eran de nuestra generación, esa manifestación nace en una chupina que nos hicimos con Fabian Vernetti, y creo que tampoco era una gran chupina porque nos juntábamos en la casa de él a tomar mates, a leer, porque en ese
momento estábamos muy lectores, muy ávidos de entender cosas, de saber… entonces a
veces el Colegio Industrial nos aburría un poco, de hecho yo no fui un gran alumno en el Colegio Industrial. Me echaron faltando 3 meses para recibirme justamente por opinar políticamente, por hacer una revista, por muchas cosas que digamos, no caerían muy bien, y digamos en la distribución de tareas que había en el Colegio Industrial cuando íbamos al taller, a mi me daban el plumero, así que imaginate que no era alguien muy abocado a todo lo quera tecnología industrial, nunca fui muy dado para eso…, entonces nos juntamos en la casa de Fabián, y decidimos llevar a cabo la manifestación esta, invitando a todo el mundo pero también con la conciencia de que podíamos ser nada mas que nosotros dos, porque no mucha gente podía llegar a manifestar en contra de la guerra en ese momento, que había un fervor importante de optimismo medio al palo, entonces nosotros decidimos hacer la manifestación y armamos una bandera, una pancarta y dijimos vamos hacerla nosotros y la vamos a difundir en todos lados.
Me acuerdo que fuimos al programa de Pistritto para hablar de esa manifestación
y estaba Julio Eggiman y nos agarramos casi a las trompadas, porque fue muy exaltada la discusión porque Julio defendía la guerra, digamos, el tomar las Malvinas, y nosotros decidimos que no que al costo que implicaba para una Nación como la Argentina enfrentarse a Inglaterra
Era prácticamente decapitar a una generación de pibes. Nosotros no queríamos.
Fue una conversación como te digo muy exaltada, y después fuimos al programa de Pablo Sevilla también, que tenía los programas todos los días de 18:30 a 20hs y también, pero ya ahí fue diferente. Pablo lo puso como en valor lo que estábamos haciendo; y nosotros dijimos vamos hacer la manifestación aun cuando seamos nosotros nada más; éramos 13 al final. Cuando arrancamos éramos más, creo que unos 50; pero cuando nosotros dijimos que no era en favor de la guerra sino en contra de la guerra, más de la mitad se fue, y quedamos nosotros, entre los cuales estuvo y nos acompañó el Tío Meier , un maestro de la vida para nosotros. Porque no solamente fue profesor en el Colegio Industrial y la posibilidad de acceder a un mundo y a un debate político y social que no podríamos tener si no fuera por él y por el Barba Demarchi, y que fue la posibilidad de abrir la mente, de abrir el horizonte de posibilidades , de conocer otra realidad, que la que nos mostraban en Venado Tuerto y la que nos mostraban en nuestras
propias familias, viniendo de familias muy trabajadoras era muy difícil acceder a las discusiones que nos generaban y nos abrían el Tío Meier y el Barba Demarchi.
Para nosotros fue muy importante, y nunca nos defraudó el Tío, y él nos acompañó en esa manifestación y estuvo con nosotros, y éramos 13 e hicimos toda la calle Belgrano desde 25 de Mayo hasta Rivadavia, hicimos todo eso una ida, y volvimos por San Martín, pero todos los que estuvieron en esa manifestación después formaron parte de LUZ. No es que hay un vínculo pero sí de una manera quedamos expresados en todo lo que fue LUZ también. Respectivamente fue unos meses antes eso, porque fue en abril de 1982, y el primer evento de LUZ fue en octubre del 82’, el segundo en octubre del 83’, el tercero fue, digamos, la creación de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos donde se investigó con una Comisión la historia, el paradero de los 18 desaparecidos venadenses que se hizo por un documento que creo que quedó publicado, y el último evento de LUZ, creo que fue en enero de 1984 cuando vinieron las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo a Venado Tuerto, y dimos la vuelta a la plaza San Martín con ellas, ellas con sus pañuelos; nosotros estuvimos todo el día con ellas, también muy habidos de entender , de conocer lo que significaba la búsqueda de los desaparecidos por parte de las abuelas y las madres. Esos fueron los 4 eventos.
Pero digamos, retomando a las primeras reuniones cuando éramos muchos, y un primer debate fue el nombre del Movimiento, que en ningún caso aparecía la palabra movimiento, salvo digamos como un subtítulo posterior, porque en primer
lugar apareció y se expuso cuál era la intención, que estaban todos de acuerdo. Creo que esa primer reunión fue en el AnaCar, la segunda fue en el primer piso de One, y en esa segunda se votó como llamar a todo esto, que era una cosa muy diversa, y en esa primera reunión para ponerle un nombre, aparecieron muchos y los que finalmente quedaron como algo final, era un nombre que había propuesto Cacho Cateni, que se llamaba Catriel. Porque él tenía una cosa muy de respetar la historia, los indígenas, habitantes naturales, originarios de América, y quería reivindicar la figura de Catriel, entonces él quería que el nombre fuera Catriel, y Pablo era el que proponía otro nombre que se llamaba LUZ, y ahí aparecía el subtítulo MOVIMIENTO PRO-ARTE Y CULTURA.
LUZ por lo que significaba, lo que simbólicamente era muy fuerte, Catriel también por cierto, pero LUZ era como más indefinido, era como más abierto, una especie de significado vacío donde cada uno le aporta cosas y le aporta sentido, y es un sentido que se construye colectivamente.
Y también la segunda baja o subtítulo, también tiene que ver con eso: era muy abierto, no significaba políticamente nada, pero sin embargo tenía un peso político muy fuerte. Llegaron estos dos nombres a la final y se votó finalmente por esos dos, y ganó por muy pocos votos el nombre LUZ y a partir de ahí se empezó a diseñar durante meses el trabajo de lo que era la presentación de esa actividad en la Plaza.
Pero, y ahí otra vez Pablo…él, estoy seguro que lo contaría de otra manera, porque nunca se quiso poner en ese lugar de gran… De este tipo de cosas, pero sin embargo fue un poco el alma mater de todo, y seguramente no lo contaría de esa manera, pero Pablo pensó que para tener éxito , todo lo que estábamos haciendo tenía que tener un plan de comunicación, mucho antes de lo que hoy se entiende por comunicación, mucho antes de que existieran las carreras de comunicación, Pablo dijo: -Nosotros no podemos aparecer convocando para una reunión en la Plaza de una manera clásica sino que tenemos que ir generando una expectativa.
Entonces en esto también cabe decir, participaba no sólo gente que estaba ligada estrictamente al mundo de la cultura y el arte, sino también gente cercana que participa de alguna manera, que se yo, imprenteros por ejemplo, había un imprentero que no recuerdo el nombre, Colussi, que formaba parte de todas las impresiones de los teatreros, incluso de las revistas culturales; era una imprenta muy conocida.
Colussi nos brindó su experiencia y todas las máquinas que tenía,y aparecimos con un primer cartel que era una secuencia que generaba esa expectativa.
Mientras tanto todas las semanas, una vez por semana o dos, nos juntábamos para ir armando el evento de octubre del 82’ en la Plaza.
Pero la primera salida fue un cartel que decía ESTAMOS VIVOS, y firmaba LUZ.
Eso tiene mucha fuerza, cuando Pablo dice que a partir de LUZ se empezó
hablar de desaparecidos en Venado Tuerto, más allá de que todos sabían que había
desaparecidos, fue ese un hito que marcó la historia y que la veo sintetizada con esto; o sea: estamos vivos, pero alguien no estaba vivo.
Al mismo tiempo era como decir, nos mataron pero seguimos vivos, los que murieron siguen vivos, los que murieron tienen continuación, tienen continuidad, no?
Entonces Pablo en ese entonces era un tipo muy hábil en ese sentido, no revestía de la menor inocencia todo esto, él estaba, además hay que decirlo, incluso por su memoria, Pablo, su causa principal de su vida, fue reivindicar la memoria de los desaparecidos. Pablo fue el primer, y único venadense que firmó la primera solicitada para pedir por los desaparecidos en Argentina, que salió en los principales diarios y la mayoría de los que firmaron esa solicitud no estaban en la Argentina.
Era una solicitada que firmaron Mercedes Sosa, Victor Heredia, Cesar Luis Menotti; te estoy hablando del año 78’, 79’. Y a Pablo lo fueron a buscar a la radio una noche cuando salió, y le ofertaron firmar esa solicitada y el dijo que si, en el medio de una oscuridad a las once de la noche, que podría haber sido otra cosa, podría haber sido una
trampa, de hecho.
Sin embargo firmó y apareció, y Julio Eggiman que trabajaba con él en la radio al otro día, buenos a los días siguientes que firmó la solicitada salió y lo vió, y él aparece como Jorge Sevilla, porque él no se llamaba Pablo, se llamaba Jorge. Pablo le decían a él, cargándolo por lo mal que dibujaba como Picasso, pero en realidad no se llamaba Pablo, todo el mundo le decía Pablo, sin embargo no era su nombre real.
A mí me ha pasado cuando vos lo ibas a buscar a la casa, preguntabas por él, y la madre te sacaba cagando si le decías Pablo, “acá no vive ningún Pablo y te cerraba la puerta en la cara”. El era Jorge, y Julio Eggiman lo vio en esa solicitada: -Te felicito, Pablo por la valentía, porque realmente fue una valentía total y digamos, esa fue la causa de su vida en muchos sentidos.
Había pocas personas que tenían la conciencia de lo que había sacrificado la Argentina con esas desapariciones, digamos, en Venado Tuerto. Por supuesto no era el único, pero era alguien que se lo puso como un horizonte, como un norte en su vida, y todo cuanto hizo estaba bajo esa égida.
Pablo sugiere este “estamos vivos” sin ninguna otra cosa, y que decía más abajo LUZ, de esos afiches. Me imagino que Fabián Vernetti aún debe tener originales,… y los salimos a pegar con engrudo, con el fitito del negro Carpio y algunos más, por todo Venado Tuerto.
Me acuerdo que el engrudo lo hicimos en mi casa, y salimos desde mi casa, yo vivía en Lavalle al 1555 después de la Brown, dos cuadras.
Y el negro Carpio me cargaba porque dice que si vos seguías el rastro de los afiches como habían sido pegados, terminabas en mi casa. Entonces era como muy fácil saber de dónde habían salido.
Además tuvimos como la consigna de no pegarlo en lugares clásicos, pegarlos en lugares medios insólitos, digamos por ejemplo pegábamos enfrente de bares, enfrente de supermercados, pero no a la altura del bar, sino arriba.
Me acuerdo que había una casa que después fue un bar, que estaba en 25 de Mayo y San Martín, frente de One, y habíamos pegado uno ahí que decía ESTAMOS VIVOS, y realmente, la gente pasaba en colectivo, en autos y los veía, o sea, llamaban mucho la atención y eso fue generando esa especie de clima, o de expectativa, o de enigma que generaba todo lo que era previo a LUZ.
Entonces fue muy lindo como proceso realmente todo esto.
Y después hubo un segundo afiche que decía LUZ, MÁS LUZ, y abajo decía GOETHE, que son las últimas palabras de Goethe antes
de morirse. Es como una especie de epitafio. Goethe, digamos en una especie de… no se si recordás, pero había un debate saliendo de la edad media y entrando a la modernidad, que era donde estaba el principio motor de las cosas entonces Galvani decía que era la electricidad, Nesme que era el magnetismo, y Goethe decía que era la luz, la luz era el motor de todo, era la energía que generaba la continuidad y la evolución y la repetición y la recurrencia en la vida, entonces con eso de por medio, con eso por detrás, Pablo propuso que ese fuera el segundo cartel y el tercer cartel fue un fragmento de un poema de Mario Benedetti, que no era completo sino que tenía cuatro versos, y digamos también acercándose, ya ahí decía NOS VEMOS EN LA PLAZA en el final.
Me puedo equivocar en alguna palabra, pero era más o menos así.
Y el último era EL DOMINGO TODOS A LA PLAZA. Y siempre dándole una continuidad estética que hacía relacionar el primero con el último.
Y una de las primeras oportunidades que tuvo Venado Tuerto de relacionarse con los desaparecidos, fue ahí, pero no fue en el primer LUZ, fue en el segundo.
En el primer LUZ, fue más bien una manifestación cultural y con una impronta contestataria ,una impronta digamos de protesta.
Un signo de libertad, de la opresión de la verdad en ese momento.
Nosotros íbamos entrando en una especie de nerviosismo, cada vez mayor, cuando nos íbamos acercando a la fecha.
La generación más joven eran los que mas polenta tenían, asique eran los que más trabajaban en cuestiones pesadas, digamos, y todo lo que fue traslado, conseguir equipos, trasladar gente, todo eso lo hicimos nosotros.
Pero había gente muy copada. Me acuerdo que el gordo Spessot ponía la camioneta. Y había uno, el Partido Comunista, que participó completamente, sin ninguna vez hablar del Partido Comunista.
Fue, digamos, muy lindo. El Partido Comunista ya había hecho o estaba por hacer la Feri Fiesta, la primera Feri Fiesta, y de Venado Tuerto fueron muy pocos, fue un colectivo del PC, pero el único que fue, fue Pablo Sevilla. Entonces todos los del PC participaron activamente en el armado de LUZ, porque entendían exactamente la dimensión política del evento. Entonces estuvieron realmente muy comprometidos, aunque no más que otros.
Realmente fue un esfuerzo mancomunado, en conjunto, donde nadie escatimo nada, todos entendieron lo que estaba en juego, y no necesariamente por expresarlo con palabras, sino que había una cofradía interesante que se armó alrededor de eso. También entendíamos el honor que significada poder ver, debatir, poder ver la expresiones culturales de Venado Tuerto y, digamos, ocupar todos los espacios de la Plaza porque hasta eso teníamos diseñado: No era que el predio central solamente, sino que era ocupar todo el espacio de la Plaza, y no solo la Plaza, porque también se había pensado en ocupar el Parque Municipal o en otro lugar, sin embargo a todos les parecía lógico que fuera en la Plaza San Martín, por el valor simbólico y lo que significaba la Plaza, y ocuparla por artistas para la gente.
Nosotros, a medida que se acercaba el dia, casi que no dormíamos en esa época, y me acuerdo que estaba todo el diseño del plano, donde iban a estar los puestos, quienes atendían qué cosas, y qué otras, quienes estaban a disposición de un grupo, quienes a disposición de otros. éramos realmente una treintena o cuarentena de personas, pero muy comprometidas, después unas 50 o 60 más que estaban en ayuda un poco menos comprometidas, porque trabajaban o tenían otras cosas, pero en total éramos como unas 100 personas trabajando.
Y teníamos el apoyo de la Municipalidad, que conseguimos escenario, equipo de sonido, conseguimos iluminación, hubo policías vestidos de civil que recorrieron toda la jornada, y tuvimos un conteo de 6.000 personas que en ese momento era el 10% de la
población de Venado Tuerto.
Y lo que siempre rescataba Pablo cuando terminó todo, a las once de la noche de ese dia, y lo ponía como valor, era que nos había superado completamente las expectativas porque no pensábamos que iba a ser así, también puso de manifiesto una conciencia social, una avidez social por el arte, y un reconocimiento por el arte en Venado Tuerto; y otra cosa que Pablo siempre rescataba es que terminó todo, y no hubo ni una sola margarita quebrada, no hubo ningún tipo de desmán, no hubo basura, la gente cuidaba hasta eso. Era como poner en valor y de manifiesto lo que naturalmente le sale a la gente cuando está agradecida, comprometida, cuando se siente identificada con algo. Entonces realmente casi no tuvimos, porque habíamos armado un grupo para limpiar la plaza , pero no hubo casi que hacer nada, porque no había basura, ninguna margarita rota siquiera.
Eso es algo que me todavía me retumba y que Pablo lo remarcaba todo el tiempo, como la gente no rompió, no ensució, se manifestó agradecida de lo que estaba pasando, reconociendo a sus artistas, a sus hombres y mujeres de la cultura, de un modo muy abierto, muy espontáneo, muy agradecido realmente, porque aplaudieron, el Grupo Apertura, también fueron los de la biblioteca Alberdi, realmente fue un evento masivo y muy importante.
Al año siguiente lo repetimos, ya era un año un poco más picante políticamente porque estábamos muy cerca de las elecciones y tuvo otros condimentos, y ahí participaron familiares de desaparecidos, que pusieron por primera vez en Venado Tuerto las figuras de las siluetas. Nunca antes había habido siluetas ni había visto ningún venadense con siluetas… siluetas de embarazadas, de niños, que estaban… Entonces
fue un acto mucho más político, mucho más abierto, declarada abiertamente político, pero la gente respondió igual, en el sentido que en lugar de haber ido 6.000 fueron 12.000 personas, lo cual fue mucho más exitoso todavía.
También fue un momento de cierta rispidez. Yo de hecho tuve que discutir con algunos que querían repartir panfletos políticos y nosotros no queríamos que tuviera ningún tinte partidario a pesar de que era muy difícil no tenerlo.
Todos estaban militando políticamente en algún partido, porque estábamos muy próximos a las elecciones.
El Movimiento en sí, fue una especie de incubadora, o sembradora de una importante gama de instituciones o emprendimientos, o intenciones, artísticas y culturales,
De ese movimiento, salió el Cane Roszemvaig, que fue Secretario de Cultura de ciudad,
y de ahí, Juan Carlos Rodriguez, el Tato Záttara, y no me acuerdo quien otro, fueron sus
colaboradores y salieron de ahí, de ahí digamos surge y se pone como que quiere otro volumen político el teatro en Venado… En el Grupo Apertura estaba Guillermo Pieli, que era un ex preso político. Maria Juana Saade de Novillo que fue una mujer Madre de Plaza de Mayo completamente, participó en las actividades de LUZ pero también
de todo lo que fue Derechos Humanos.
Y después del segundo LUZ , el paso siguiente fue armar la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, y buscar a los desaparecidos de Venado Tuerto, reconstruir la historia y ver hasta donde habían llegado.
Me acuerdo que a mi me había tocado dos que no es que habían desaparecido, sino que habían muerto en combate. Entonces no fue que desaparecieron, sino que eran personas que estaban plenamente conscientes de lo que ponían en riesgo y murieron con ese riesgo. Víctimas del terrorismo de Estado podríamos decir.
Sí, pero digamos ellos eran combatientes, no eran inocentes que los captaron como
muchos otros, no estaban en la agenda de nadie, sino que eran cuadros activos de en algunos casos montoneros, y bueno, con Victor Hugo Ubaltón reconstruimos, estuvimos
en la misma célula para investigar.
Después quedó un documento que se les entregó a las dos
Bibliotecas y a la Municipalidad, pero tampoco estoy seguro de eso. Porque francamente hace mucho tiempo y no lo recuerdo tanto. Pero la Asamblea fue otro de los hitos o de las consecuencias de LUZ, no solamente la Asamblea sino el empoderamiento que en general, obtuvieron las expresiones culturales, y el Cane Roszemvaig, que fue parte del Grupo Apertura, y demás integrantes estuvieran como asesores suyo dentro de la Municipalidad, fue parte de eso.
También una consecuencia directa, por supuesto, la Biblioteca Ameghino en esto que te
contaba que había jóvenes que tenían su participación político cultural en las revistas subterráneas, no tenían ningún tipo de sociedad que los albergara, no pertenecían a ninguna institucionalidad, eran como gente de la calle.
Todo era actividad en la calle, en el boca a boca, repartiendo revistitas, la revista TRANSPARENCIA fue tal vez una de las más conocidas. Ahí estaba Camillato, Walter Lozano, entre otros.
Realmente fue una cantera de talentosos, que hoy todavía siguen siendo escritores exitosos, artistas muy importantes. Pero todos por fuera de una institucionalidad, cuando se abre la democracia que había albergado a esa generación que se había escondido o camuflado bajo el aspecto de un grupo de teatro para debatir política y de algún modo conspirar contra la dictadura, sin que esto sea un menoscabo para la carrera
artística del teatro, digamos el teatro también era eso. Era una interpelación al orden social militar. Las obras que se elegían eran obras que confrontaban en este mundo a la dictadura.
Pone al teatro en valor y de hecho de este grupo en general todos fueron militantes políticos de distintos partidos, y entonces cuando se abre la democracia no saben qué hacer con la Biblioteca Ameghino, no saben a quién dársela, qué hacer con una institución que no tenía mucha vida o actividad, salvo albergar algunos huesos que tenían de un aspirante a paleontólogo que había juntado un montón de huesos y los tenía en la Biblioteca, ahí es cuando hablan con Pablo y le dicen si no le parece a el que sería bueno, ya que a los 19 años Pablo fue director de la Biblioteca Alberdi, fue director primero y después presidente y eso fue el Teatro Abierto en Venado Tuerto, en el 81’ Pablo fue un activo del Teatro Abierto, y Venado tuvo su expresión básicamente en la Biblioteca Alberdi con el Grupo Atelana, entonces todo ese grupo había hecho un teatro combativo también, y Pablo ya no estaba en la Biblioteca Alberdi.
Conversación con Carlos Tato Záttara
Bueno… LUZ fue un movimiento de esos que se dan porque se juntan muchas cuestiones. De hecho son esos que se dan en un determinado momento, en una determinada sociedad, y que son casi te diría irrepetibles, que tienen que darse un montón de factores para que se realice. Digo esto, incluso, porque después hubo muchos intentos de perpetuar ese movimiento LUZ, si mal no recuerdo creo que se hizo un segundo festival al año siguiente…
Y sí, fue interesante digamos, como muestra de lo artístico venadense. Pero no generó, ya no generaba esta cuestión que generó LUZ en ese momento.
Hay que situarlo en el lugar estábamos, en la dictadura todavía, pero ya había sucedido lo de Malvinas, y ya había sucedido el hecho cultural de Teatro Abierto, que fueron dos hechos que marcaron bastante la última etapa de la dictadura, y el proceso de la vuelta a la democracia. Por eso me parece que hay una conjunción de factores, de cuestiones que hacen que eso surja y se dé, y se transforme en un hecho marcante para una sociedad, por lo menos para parte de esa sociedad, para la gente que participó y para un montón más de gente que se acuerda hoy de ese movimiento.
Yo te decía hoy, hace un rato eso, que me resultó una cosa extraña: por un lado si yo me pongo a pensar que era lo que se hacía en ese momento, no me acuerdo demasiado, claro que tengo recuerdos, pero no tengo una cosa demasiado estructurada de decir nosotros hicimos esto y esto, había que hacerlo y había que ir para adelante y significaba ir haciendo e ir encontrando el camino y la forma de que eso se fuera dando, sin pensar demasiado, sí siendo consciente de lo que estábamos haciendo, pero sin pensar: bueno esto va a marcar un momento entonces tengo que recordarlo, y para colmo no existían los celulares entonces no te podías sacar una selfie (Risas); pero no había esa necesidad de guardar, casi ni siquiera en la memoria el hecho en sí, era: hacemos este hecho porque necesitamos hacerlo en este momento, porque es una condición importante, yo creo que fue un hecho básicamente político, no?, desde lo cultural, era un hecho básicamente político, del que participó te diría toda la parte cultural de Venado Tuerto, hasta extrañamente la oficial de ese momento, porque pusieron elementos, diría el escenario, algunos parlantes, sonido, algunas cosas, lo puso lo que era en ese momento la Dirección de Cultura, que, digamos, respondía al gobierno militar de esa época.
Entonces fue un hecho en el que se dieron muchas otras cosas, me parece que ahí radica la cuestión, pero te estaba diciendo eso, yo no tengo la memoria así tan firme en el sentido de que, los que íbamos haciendo esto, no nos dábamos cuenta que podía ser un hecho realmente marcante para la sociedad, era un hecho que había que hacerlo, que estaba bárbaro, que entusiasmaba, era una cosa maravillosa y entonces uno hacía, y no se ponía a pensar ahhh! voy a recordar esto porque esto el día de mañana va a ser importante, porque alguien me va a preguntar, y ese tipo de cosas… y por otro lado como te decía también, había una cuestión extraña, vos preguntas en el ámbito de la cultura quien más y quien menos, alguno te dice “yo participé de LUZ” y otro te dice “no, yo fui uno de los organizadores” , el otro te dice “yo era muy chico, pero me acuerdo que me marcó haber visto eso”, es decir todos tienen una referencia respecto de LUZ, sin embargo si vos buscas el Movimiento LUZ, que se llamaba Movimiento Pro-Arte y Cultura, no hay nada en internet , en el Google, que es la gran biblioteca de Alejandría del presente, no hay nada, no existe el movimiento LUZ. Y bueno… es raro que algo que puede haber sido marcante para una sociedad no tenga el correlato de poder de que alguien que quiera enterarse que fue, que pasó y de que le hablen, vaya a buscarlo algún lado como por ejemplo en Google, que es algo donde todos buscamos ahora la información, y no exista; lo raro es: nada, porque puede existir una información falsa o una información mas veraz o pequeña, o detallada, pero acá no existe nada, es raro; entonces, bueno, es interesante rescatarlo porque creo que sí, que fue un movimiento que marcó, me parece que es como que marcó el inicio de la apertura democrática en Venado Tuerto, me parece que a partir de ahí, las cuestiones se empezaron a ver de otra manera, es como que ya se empezó a vislumbrar, además porque no sabíamos si se iba a poder hacer, siempre el riesgo era que no se permitiera, y hasta yo no sé; voy a decir algo, no se si no soñábamos tal vez con que se nos prohibiera, y no poder hacerlo y entonces quedar presos de esa censura del oficialismo militar y que se yo, no porque fuera muy interesante sino porque era como que había una cosa de aventura en eso, de decir bueno vamos hacer esto y es probable que nos prohíban, y bueno si nos prohíben le vamos a poner el pecho, ya estamos.
Y bueno, yo creo que eso fue ese tipo de cosas, que después me sorprendí, ya te digo , con el tiempo escuchando testimonios de gente que yo en aquel momento tal vez no conocía porque eran más chicos que yo, éramos todos jóvenes por supuesto, pero algunos que eran bastante chicos, y que querían mostrar y expresar sus poesías, su música o alguna cosa que hacían y tenían la oportunidad de hacerlo y después reivindican ello, algunos siguieron trabajando en el ámbito de la cultura, y hoy reivindican esa cuestión de LUZ como un hecho marcante para su trayectoria digamos, algo así, o sea me parece que es bien interesante.
Yo te voy a contar como surgió el Movimiento LUZ, y en verdad surgió de una de esas noches de vinos y de charlas largas que en aquella época teníamos con Pablo Sevilla, y que tiene que ver con el tema del teatro, porque nosotros en realidad habíamos estado conversando mucho sobre la posibilidad de repetir o impulsar una experiencia tipo Teatro Abierto en Venado Tuerto. Lo que pasa es que la experiencia Teatro Abierto, hubiera necesitado un montón de gente y Venado tenia sólo dos grupos en ese momento, no sabíamos si podía resultar. Entonces lo empezamos a pensar como una cuestión de mayor apertura, por qué solo teatro? por qué no hacemos una cosa en la que participe todo el mundo?, eso podría haber quedado en una charla más de las tantas que teníamos con Pablo en su momento, era la excusa para tomarnos unos whiskys, unos vinos y sentirnos bien.
Pero Pablo se lo tomó en serio. Él tenia un programa de radio en ese momento y empezó a convocar a alguna gente , entre ellos Juan Carlos Rodríguez, y algunos mas. No muchos, pero comentó esa cosa, lo empezó a emprender y nos empezamos a reunir. Nos reuníamos en el bar que esta en 25 de Mayo y San Martin en la parte de arriba.
Me acuerdo que era un bar que era re oscuro arriba. No se veía nada, no se por qué. Entonces nos prestaban ese lugar, ni siquiera teníamos que consumir, no se de quién era en ese momento, había alguien que era amigo del dueño supongo, entonces bueno yo consigo un lugar donde nos podamos reunir y así, bueno; y nos reuníamos ahí empezábamos a conversar, empezamos a elaborar y cada vez se fue haciendo más grande, empezó a venir otra gente, se empezó a convocar a otra gente también, y se empezó armar lo que despues terminó siendo el Movimiento LUZ.
Y te voy a decir por qué se llama así: fue una propuesta de Pablo, no sé si todo el mundo lo sabe, incluso los organizadores: cuando se empezaron a tirar nombres, el dijo yo quiero proponer las últimas palabras de Goethe. Antes de morir dice la leyenda dijo LUZ, MÁS LUZ, que se supone que tenía que ver con que le abrieran la ventana porque no veía nada, pero creo que Pablo estaba leyendo algo de él en ese momento y le gustó esa frase metafórica en ese momento de LUZ, MÁS LUZ.
Justamente lo que estábamos pidiendo era precisamente eso: en tiempos de tinieblas que era la dictadura militar por eso se llamó Movimiento LUZ.
Y es eso, para mí es esa cosa que no se puede repetir, hubo un intento después de continuar y transformarlo en un hecho que sucediera todos los años, una cosa así, si mal no recuerdo. Se hizo un segundo LUZ, al año siguiente, si, por supuesto fue interesante como muestra artística en Venado Tuerto. Pero ya no era, LUZ fue un movimiento fundamentalmente político, fue un movimiento resistencia a la dictadura, fue un movimiento de pedir eso, LUZ y MÁS LUZ, y fue un movimiento para demostrar que la cultura subterránea de Venado Tuerto, era maravillosa, estaba lleno de gente que hacía cosas, y que por cuestiones de temores, de censuras,no podía salir a la vista.
La verdad que fue un hecho sumamente interesante, yo me acuerdo que en esa época estábamos con el Grupo APERTURA, hacía más o menos un año que habíamos empezado con Rodolfo (Aldasoro), y preparamos además de un par de las Historias para ser contadas que las hicimos en la Plaza, preparamos un trabajo que si mal no recuerdo fue el cierre del acto sobre un poema atribuido a Bertolt Brecht ……. Que primero vinieron por los obreros, pero como yo no era obrero a mí no me importaba, hasta que vinieron por mí.
Fue un trabajo lindo, interesante, lo preparamos específicamente para el hecho de LUZ, de eso sí me acuerdo.
Y de alguna manera también esta cuestión, porque además de eso preparamos también unos tipos squetch basados en propagandas de televisión, unas críticas fuertes a las propagandas de las multinacionales. Pero bueno, a nosotros nos sirvió para ver cómo el teatro también, que Rodolfo siempre nos decía que puede servir como instrumento para llegar a la gente no solo desde la parte artística sino más de hecho político, la mayoría de los que participamos en LUZ, ya sea organizando o participando simplemente, me parece que todos, o la mayoría, teníamos claro que se trataba de un hecho político concretamente.
Era como correr los límites, vos decías: estamos en dictadura, bueno, había pasado Teatro Abierto, había pasado Malvinas, es decir la dictadura estaba en retroceso, pero era fundamental, y eso es lo que hizo el Movimiento LUZ en Venado Tuerto, correr los límites.
Si, bueno: lo hacemos, y el riesgo es que nos prohíban.
Ahora me acuerdo así a la distancia, ahora que lo pienso, esta cosa de que había poca luz en el lugar donde nos reuníamos, parece que nos reuníamos y nos sentíamos conspiradores viste, era fantástico, arriba del bar era un lugar donde iban parejas, entonces había luz baja y eso, que se yo.
Era el bar así , no era que tenía poca luz porque nosotros nos escondíamos, pero nos sentíamos como conspirando y socavando los principios de la dictadura militar, y me parece que eso marcó de alguna manera la cultura en Venado Tuerto, es como que a partir de allí todo el mundo entendió que el rol que tenía dentro de la cultura podía salir a la calle, podía salir a decir lo que tenía para decir.
Por ahí me parece que pasa el tema de LUZ, y en alguna medida también esto de que no hay registros es raro, porque hay registro de otras cosas de la época de la dictadura, y sin embargo no hay registro de eso. Me parece que tal vez ese sacudón que pegó el movimiento luz en ese momento, implica que no haya registro, porque los registros podían quedar desde algún lugar más estructurado, es decir, y cada uno tiene su propio registro, y si no los registros oficiales que podían quedar establecidos, porque un día tocaste la guitarra en el Centro Cultural, otro día en el Cine Verdi, hiciste una obra de teatro… esto fue una cosa demasiado espontánea, y demasiada anárquica si se quiere como para decirlo, no había nadie que registrara en ese momento.
Era como una aventura, como una cosa que aparece y desaparece. Por eso en ese momento cuando se habló el tema de la continuidad, yo dije bueno si hay gente que quiera continuarlo, esta bueno, pero nunca creí que fuera posible la continuidad, sin transformarlo en una cosa estructural, sin haber una cosa que habiendo perdido, o que podía perder eso que tuvo de fugacidad.
Porque LUZ era eso una cosa que apareció una mañana un domingo en la Plaza, y terminó un domingo a la noche y puf, desapareció, porque creo que, ponele, habían sacado el escenario. O sí, quedaron rastros, quedaron huellas, algunos poemas colgados de los árboles, pinchados con chinches en papel, es decir no había, recordemos que además de ser la época de la dictadura, no había internet no había celulares, no existían, no había forma de comunicar por otros medios, no había redes sociales ni mucho menos.
Pero sí quedaron esas pequeñas cosas, alguna pintura que alguien había dejado debajo de un árbol, y ese tipo de cosas. Pero eso es algo fugaz, porque después el tiempo hizo que se volaran los papeles, o el agua hizo que se diluyera la pintura y la arruinó o no, como metáfora lo digo, y ya está: se terminó.
Lo que sí dejó es, creo, dentro de cada uno de los que participamos.
También teníamos esa, nosotros decíamos vamos a poner esto, y va a ir la gente?
Por dos razones: primero porque en esa época todavía éramos unos loquitos, si no éramos comunistas, pasábamos raspando, y si no éramos homosexuales, o sea no teníamos mucha alternativa. Entonces: la gente va a venir?, pero fue un montón de gente, fue un pasar de gente durante todo el día, y eso nos llamó la atención, dijimos mirá qué bárbaro esto, cómo es posible.
Hay mucha gente ávida de arte, como en ese momento.
Nosotros lo hicimos en ese momento, como un movimiento de resistencia a la dictadura, pero digamos uno de los riesgos era éste, que nos prohibieran, pero estábamos dispuestos a correrlo.
El otro riesgo grande era ese: que no fuera gente.
Pero no, para nada, eso fue una alegría.
Pasaba gente que iba y venía, volvía, miraba una cosa, seguía por la otra.
Interesada en saber que pasaba, preguntaba.
Se quedaban en los pequeños eventos.
Incluso hasta participaba.
Fijate que había una propaganda que no me acuerdo si tenía que ver con algún alimento o una cosa así, y había gente que imitaba cosas cuando escuchaba eso, una cosa extraña para ese momento.
Por eso digo que se dieron todos esos factores, había una necesidad de participación de conectarse con el otro.
No nos olvidemos que fue en un momento, el penúltimo año de la dictadura, donde veníamos de mucha oscuridad, por eso LUZ.
Y prendió inmediatamente. Parecía que no tenía nada que ver, pero tenía mucho que ver el nombre, y eso fue una propuesta de Pablo desde el primer momento.
Pero bueno, así a grandes rasgos fue.
Para mÍ en particular lo veo en perspectiva como hecho importante, en ese momento no pensé que íbamos hacer algo que se iba a recordar con el tiempo, que iba a generar algo, estábamos desafiando a la dictadura.
Además no importaba si no tenías un nombre en la cultura de Venado, o sea si era tu primer poema no importa, te invitábamos y vení, pégalo ahí o leelo, y que la gente conozca tu poema, y si quiere preguntar por que se te ocurrió, conversa con la gente y ya está, y eso fue una cuestión que valió la pena, de darle la posibilidad a mucha gente de que se muestre, que tal vez no tenía muchos canales de muestra y que de pronto sintieron que podían conectarse con la gente, y mostrar lo que eran. Si pintaban, si escribían, lo que fuera.
Pero, ya te digo, es como que no tengo una memoria selectiva, de decir me acuerdo que tal día nos reunimos y decidimos, no, la verdad que no.
Me acuerdo que hubo un montón de reuniones, que había cada vez más gente, etc etc. Encima no podíamos ir a un diario y poner un aviso que dijera se convoca a gente para que venga a la Plaza, no. Porque no se podía además.
Eso es LUZ para mi.
Después de un tiempo descubrí que le había resultado a mucha gente, casi un mojón en su historia cultural y me pareció fantástico.
Yo me acerqué al teatro en el año 77, si mal no recuerdo. Estaba viviendo en Buenos Aires, estaba estudiando en la Universidad de Ciencias Exactas, con algunas cuestiones de la dictadura en el 76, en el 77 decidí volverme a Venado porque Buenos Aires no era precisamente un lugar agradable para vivir a partir de la dictadura. Era más bien peligroso.
Si eras joven , si tenías el pelo largo… Pero bueno, cuando vine, ya había hecho un intento de teatro en el colegio secundario con Natalio Perillo, pero después antes de irme a Buenos Aires, habíamos hecho un intento de formar un grupo de teatro con una gente que luego no se dedicó, pero nunca logramos concretar nada.
Y cuando volví había un grupo que se había formado, con un director de Rufino que era dirigido por Enrique Diez.
Yo había visto mucho teatro en Buenos Aires, y me gustaba mucho el hecho de expresarse siendo otro en la actuación y cuando volví, se había formado ese grupo que participaba mi hermana, y de ahí me acerque y no me fui más, era lo que yo estaba buscando como forma de expresión.
Aprendimos, sin desmerecer a nadie, mucho de lo que aprendimos se lo debemos a Rodolfo, era un tipo que tenía ideas, que hoy todavía yo particularmente sigo manteniendo esa forma de trabajar, por eso digo que LUZ fue como un empujón. Porque teníamos las Historias para ser contadas pero dijimos hagamos algo más, algo más antiimperialista. Hagamos teatro de barricada. Y bueno, lo hicimos. Fue una experiencia muy interesante y maravillosa.
Y bueno, hoy la forma de trabajo tiene que ver con ello. Hay una diferencia en que uno va aprendiendo cosas.
Para nosotros fue un reconocimiento para todo el grupo, algo muy importante que fuera nombrado Carlos Cane Roszemvaig Director de Cultura, y después Subsecretario. Fue realmente interesante. Yo lo acompañé para armar algunos proyectos, y armamos los de teatro escolar y teatro barrial, llevamos algunas obras cortas, me acuerdo que en ese momento Brandoni y Barotto estaban haciendo El acompañamiento (de Carlos Gorostiza), y los llevamos a hacer funciones en varios barrios, se ponía el escenario y se hacía allí. Nosotros estábamos haciendo El canto del cisne (de Chejov), y lo fuimos hacer algunas escuelas, donde la idea era en los últimos años, 4to y 5to, íbamos, teníamos una charla con los chicos, hacíamos todo el proceso de maquillaje frente a ellos y después hacíamos la obra y la debatíamos, fue un proceso re interesante. Habíamos conseguido tener un programa de media hora de radio, donde difundíamos la cultura y despues los sectores más conservadores del sector político y de los aliados del sector político que había ganado las elecciones, nos fue desplazando hasta que también empezamos el Taller de Teatro con el Ñoti (Martínez) con Rodolfo (Aldasoro), y con Mirian Perna, con toda la intención de convertirlo en la Escuela de Teatro.
Todo ese proceso duró unos 2 o 3 años, a Cane lo corrieron de Cultura y lo pusieron en acción social, maravilloso porque le dieron un ascenso pero nosotros desaparecimos.
Se ve que no éramos muy bien vistos, pero fue una experiencia muy interesante.
En LUZ no hubo partidización, en cuanto partidos políticos, yo creo que por dos razones: primero porque el hecho cultural verdadero, es un hecho político y cuando se toma desde ese lugar, digamos, me parece que no hay hecho más político que eso. Así que bueno todo hecho, toda acción es política.
Entonces ese hecho cultural, hace que sea fundamentalmente político.
Pero además también había otra cuestión, que es un lugar donde estábamos todos. Que era el lugar de estar enfrente de la dictadura, porque había una resistencia común en la dictadura. Después lo partidario, por eso yo sigo sosteniendo que esta cuestión de la diferencia no debería existir, o sea: cada uno tiene derecho de sus ideas y eso, pero no debería ser tan grave. No importa que no pensamos iguales, todos tenemos el mismo fin, el tema es que alguno dice no, yo quiero por acá, el otro por allá, pero se apunta al mismo fin.
En ese momento resultaba mucho más fácil, porque lo que hay del otro lado es más identificable, que es una dictadura militar, acá no hay tu tía, tenemos que hacer que esto desaparezca para poder vivir, después discutimos cómo hacemos llegar a la gente y esas cosas.
Nosotros lo vimos, no nos movimos del lugar cultural, que se haya convertido en un hecho político después es otra cosa.
Es más, yo creo que mas de uno no pensaba que estaba haciendo algo que se convertiría en un hecho político, pensaban en mostrar lo que hacían. No era el objetivo generar un hecho político, era realizar un hecho cultural.
Respecto a la consecuencias de LUZ en el presente, yo creo ya te digo, me parece que eso generó en un momento determinado esta cuestión del poder del arte. De pronto íbamos hacer un hecho y no sabíamos si la gente iba a ir, y sin embargo fue y participó. Entonces fue eso lo que generó: un click, de decir ahhh!.. yo puedo hacer arte, y no hacer el arte comercial. No, yo hago arte, y la gente vendrá a ver, y después le gustará o no. Ese es el hecho más importante, dejando de lado el hecho político de enfrentamiento a la dictadura, de pedir luz y demás.
Lo concreto es eso, la cuestión de percibir que con el arte se puede hacer algo, no sé si la revolución ya a esta altura, pero sin el arte tampoco.
Y puede modificar algo. Es un modificador indirecto.
Yo sigo creyendo que el arte es un gran modificador.
Cuando hay una cuestión política es difícil ponerse de acuerdo, pero sin embargo podemos hacer algo juntos.
Quiere decir que esto es algo que va más allá, que tiene que ver con la esencia del ser humano.
El arte ayuda a saber que el otro no está en frente tuyo, sino que tiene una manera parecida para llegar al mismo objetivo.
En eso ayudó el movimiento LUZ.
Conversación con Carlos Cane Roszenvaig
LUZ Movimiento Pro-Arte y Cultura fue uno de los acontecimientos artísticos culturales más trascendentes que se dieron en el fin de la dictadura, en el año 82.
Fue quizás una impronta que no se tenía dimensión de lo que se podía lograr.
Yo no estuve en la organización propiamente del evento.
Lo hice a través del grupo de teatro en el cual estaba trabajando que se llamó Grupo Apertura.
Apertura tenía delegados en lo que fue la organización de LUZ.
Preparamos lo que para nosotros fue un trabajo muy trascendente, que era elaborar algo como decía Rodolfo Aldosoro en ese momento, estético y con sentido. Una obra de Bertolt Brecht… Vinieron a buscar a los judíos, pero como yo no era judío no me importó, a los comunistas, y no me importó, y realizamos una puesta muy lograda donde terminábamos exaltando la figura de la república. En ese momento estaba Margarita, y ella era la que hacía la República y el resto trabajábamos sosteniendo eso.
Ya se hablaba de la República como un hecho a lograr, a obtener.
Había mucha juventud, y la juventud estaba exultante.
Había representaciones artísticas de todos los tipos. Había música, había poesía, había teatro, había danza…
Nosotros, a través de Apertura hicimos esa participación. Y la verdad, lo que más nos llamó la atención era la necesidad de todos los artistas de participar. Una necesidad imperiosa de expresarse. De libertad. Fundamentalmente la palabra libertad a todos nos encarnaba.
La participación de la gente, fundamentalmente la participación popular espontánea que fue a participar del Movimiento, que fue trascendente sin lugar a dudas.
Fue el lanzamiento de muchos acontecimientos posteriores.
Fue el quiebre de la dictadura debilitada. Ya había pasado lo de Malvinas. La dictadura estaba en decadencia, y la gente necesitaba expresarse. Y lo hizo a través del arte y la cultura.
Nosotros a través de un grupo de teatro, que era, creo, la manifestación más espontánea y más pura de lo que era el enfrentamiento cuando se conculcaban los Derechos Humanos. Ahí se empezó a hablar de los Derechos Humanos. Venado Tuerto era una sociedad muy anodina, muy callada, muy quieta.
Lo que significó para Venado fue eso: una explosión de juventud, de libertad, de tener ganas de decir y de gritar a los cuatro vientos lo que era el sentimiento de cada uno. Estábamos hartos de la dictadura. Se estaba yendo, y bueno, era una manifestación en la sociedad que en general creo que cayó bien. Una manifestación que dio lugar a muchos otros acontecimientos.
A partir de ahí se empezó a hablar del arte y la cultura como una expresión fundamental de los Derechos Humanos, y fundamentalmente se empezó a hablar de los Derechos Humanos, y se empezó a hablar de los desaparecidos.
Se empezó a hablar de cosas que no se hablaban hasta ese momento.
Lo que la memoria me permite recordar después de tantos años es haber sentido la necesidad de participar, de haber compartido con tantos amigos, y gente querida que pertenecía a distintas expresiones artísticas, y que ahí se manifestó con libertad, con absoluta libertad. No hubo ningún tipo de impedimento y pudo demostrarse lo que era el sentimiento de la sociedad en ese momento.
Yo me vine de estudiar en diciembre del 80. Cuando estaba estudiando en la facultad, tuve la necesidad de hacer teatro, sentí una necesidad imperiosa de hacer teatro. Me conecté con gente e hice dos años de taller de teatro con Sara Quiroga, en Buenos Aires.
Ahí conocí lo que es el teatro, me acerqué a lo que es la expresión teatal como tal.
Y cuando vine a Venado los chicos de Apertura habían empezado a trabajar creo que con Historias para ser contadas, en la Biblioteca Ameghino.
Me acerqué a ellos, me abrieron los brazos, y bueno, me integré completamente a su trabajo actoral.
Probablemente mi ingreso a la función pública tuvo que ver con mi participación en LUZ. Era el fin de la dictadura y empieza la transición democrática.
Yo empiezo a participar en un partido político, empiezo a militar, y cuando se ganan las elecciones en el 83 había una necesidad de cubrir un espacio en el área de cultura, en lo que se llamaba la Dirección de Cultura, que pasó a llamarse Dirección de Cultura y Educación, y me convoca el intendente electo para cubrir ese cargo.
Creo que mi cercanía a la actividad teatral y algunas otras expresiones artísticas que yo manifestaba fueron el camino para lograr ese emprendimiento, que fue una audacia, en definitiva, porque yo no estaba más ligado que eso.
Lo único que pretendía era abrir las puertas a todas las expresiones artísticas sin ningún tipo de color ni nada que lo identificara. Nada más que eso.
Durante la dictadura en el municipio había un área que yo creo que la persona que lo llevaba adelante estaba con la mejor de las intenciones, pero tenía el temor de lo que sucedía.
El gobierno municipal era un gobierno local, pero también ponía sus límites de lo que se decía o de lo que se hacía. Había un mandato que venía desde arriba hacia abajo, en el cual había palabras o hechos o temas que no se tocaban.
Supongo que la habrá hecho lo mejor posible dentro de ese esquema.
Hablando de Rodolfo Aldasoro, era una persona muy abierta, muy elocuente en su forma de ver las cosas. Él tenía una idea muy clara de lo que era el teatro: Era una expresión muy propia cultural del pueblo, pero tenía que tener una cuestión estética, no era una cuestión de subir y decir un texto. Tenía que decir y tenía que llegar. Tenía que tener una manifestación propia.
Bueno, me sentí muy identificado con él. Rodolfo era un bohemio, y yo en esa época, joven, también tenía mi veta bohemia, así que compartíamos muchas cosas. Lo recuerdo con mucho cariño. Fue un hombre fundamental para el desarrollo del teatro en la ciudad de Venado Tuerto. De hecho cuando yo me hago cargo de la Dirección de Cultura, le pido que me organice un Taller Municipal de Teatro, que lo hace él junto al apoyo de Tato Záttara y Ñoti Martínez. Y logramos ahí durante dos o tres años, creo, trabajar junto a un grupo de jóvenes muy interesante, chicos jóvenes que estaban en el colegio, que se interesaron por el teatro, y que después quedaron ligados y aferrados a lo que es la actividad teatral. Y de ahí surge una parte importante de lo que después fue el Grupo Apertura y lo que después fue el Galpón del Arte, y que hoy continúa.
Vos te das cuenta que en el tiempo perduró como tal, y sigue, y seguirá, ojalá por muchos años.
La memoria ya después de 40 años, flaquea…
Quiero reiterar lo importante que fue LUZ para mí en ese momento.
Participar, compartir… y lo importante que fue para Venado en ese momento, el haber tenido una expresión de esas características.
Para la juventud sobre todo. Porque yo había vivido un interregno de democracia entre el 73 y el 76, pero muchos jóvenes en ese momento no lo habían vivido. Habían pasado directamente del 76 al 82 sin escalas. Con todo lo que significó la dictadura, desaparecidos, muertes.
Y eran temas que no se tocaban.
Creo que a partir de LUZ se empezaron a tocar muchos de esos temas con más intensidad.
Conversación con Oscar Barotto
Bueno, hurgando en los recuerdos cada uno, no?
LUZ fue un Movimiento que nace en forma espontánea allá por el 82, ya sobre el final de la dictadura militar.
Una reunión de artistas, de gente que estábamos en la Biblioteca, en ruedas literarias de la Biblioteca Alberdi, Juan Carlos Rodríguez, que era el periodista que acompañaba a todas nuestras inquietudes, a través del semanario local, hacía las notas.
LUZ fue eso, fue una gran convocatoria en la plaza central de Venado Tuerto, donde se leían poemas, se hacían movimientos teatrales cortos, se invitaba a la gente a adherir al arte en general, digamos, a pasar un día ahí. Fue muy exitoso, quedó LUZ en el recuerdo. Pero fue casi impensado, como nacen esas cosas.
Se sabía que había que hacer algo, y al comienzo no se sabía bien qué.
Y la resultante fue esa: vamos a juntarnos en la plaza, y cada uno podía exponer, decir, hacer lo que uno creía que era conveniente.
Estábamos, insisto, pasando los peores días de la dictadura militar. Así que se tomó el camino ese, la plaza, ombligo de una comunidad, y mostrarnos, donde no era fácil hacerlo en los años anteriores, pero tuvimos esa voluntad.
Creo que fue muy acertada para cobrar identidad, para tener fortaleza, para que la gente nos vea y nos conozca un poco más, porque no era normal poder hacer las cosas, convocar a la gente, y que viera algo de teatro o música o leyeran un poema.
Teníamos amigos que no estaban tan embebidos en el tema cultural, fue mucho más activo desde lo político durante la dictadura, es decir a partir del golpe.
Previo a eso eran algunas reuniones, actos, en lo que a mí corresponde era estar allegado a alguien que sí había estado detenido o uno empezaba a mirar o a escuchar, a analizar esas cosas.
Después fue tomando más cuerpo y a poner el cuerpo realmente. Por eso digo que a partir del 76 nosotros, a partir del 77 en la Biblioteca Alberdi, fue un lugar de apertura.
Nunca se cerró la Biblioteca en plena dictadura militar.
Al punto que en el 77, junto con Tato Záttara, Karen Vighetti, Norita Clossman, era un grupo interesante el que había ahí, hicimos El pan de la locura (de Carlos Gorostiza).
A partir de ahí, después hay una división en el grupo, Tato, Tito Visentín, y demás, fueron a otro lado, ahí donde es hoy al lado de Hacienda, que era la entrada a un banco, ellos hicieron una salita ahí, y estrenaron Ha llegado un inspector (de John Boynton Priestley), mientras en la Biblioteca Alberdi quedamos con Karen Vighetti, Miguel Brandoni, Alfredo Perucca, y tantos otros, que a partir de ahí hicimos teatro hasta LUZ, durante 5 o 6 años, con Eduardo Ceballos hicimos La nona (de Roberto Cossa), El acompañamiento (de Carlos Gorostiza), Gris de ausencia (de Roberto Cossa), La fiaca (de Ricardo Talesnik) en esos años.
Por eso digo que LUZ fue también la resultante de un camino previo durante la dictadura. O sea, desemboca ahí en la plaza pero había quienes estábamos ya trabajando desde hace mucho tiempo, en forma continua, con las puertas abiertas. No negociamos la posibilidad de cerrar las puertas de la Biblioteca.
Traíamos a artistas de la talla de Armando Tejada Gómez o Miguel Bebán haciendo Diario de un loco (de Nikolái Gógol), o cantantes de otras cosas que sabían que en la Biblioteca Alberdi tenían un rinconcito donde poder hacer sus cosas.
Al punto es, que Armando Tejada Gómez quedó con una vinculación tan grande que después terminó siendo el padrino de la Sala Ideal. Él, con Lito Cruz.
Después de esa época de Biblioteca, nos animamos a salir más a la calle todavía, y se hizo Inodoro Pereira al aire libre, o La fiaca al aire libre también, y después comenzó unos años más tarde el proceso de la recuperación de la sala del Cine Teatro Ideal.
No se paró nunca el hacer, la defensa de los espacios, o las puertas abiertas para quien quisiera llegar.
En cuanto a la relación de la cultura oficial de la dictadura expresada en la municipalidad, yo creo que había una cuestión de tirantez lógica del oficialismo en ese momento. Estaba Pilar Miquet, y yo creo que por ahí también se trabajaba en conjunto. Por ejemplo César Isella vino a inaugurar la Plaza de la calle Mitre y Lisandro de la Torre, y nosotros estuvimos ahí con él, y se cantó ahí, y se cantaron las canciones que él tenía. Y lo habían traído en plena dictadura, traído por la Municipalidad de ese entonces, por la Dirección de Cultura. Era una cuestión casi afectiva con Pilar, más que ideológica.
LUZ sale por una necesidad de juntarnos, de mostrarnos. Los Derechos Humanos empezaron a tener una validez absoluta y total para toda la sociedad después, cuando pasó la tormenta. Uy! volaron los techos, derrumbaron paredes, gente, empezamos a descubrir eso. Al punto que en un momento hicimos también contacto con las Madres de Plaza de Mayo, y trajimos a algunas de ellas a hacer charlas, o a mostrarnos también la Plaza.
Yo creo que en el hecho de hacer uno no tomaba conciencia total, por lo menos en aquellos años de joven de uno, lo que estábamos viviendo o la gravedad de los hechos.
Nosotros teníamos una idea de resistencia, como que no había que cerrar, como que no había que irnos, no teníamos que dejar de hacer. Pero por lo menos en mi caso yo creo que no teníamos explícito o impregnado en nuestra piel la gravedad del hecho.
Después sí, empieza a suceder que uno empieza a mirar los males y todo lo que pasó. Entonces ahí también uno acompaña la otra etapa, la etapa de empezar a reclamar por lo que hicieron. Pero en el momento en que nosotros estábamos haciendo creo que no teníamos demasiada conciencia. Sabíamos que teníamos que resistir. Pero no sabíamos bien lo que estaba sucediendo. Por lo menos lo hablo desde mi caso personal.
Algunas cosas de alrededor y demás, pero la magnitud del lado mío no estaba. Creo que teníamos esa intuición de que teníamos que estar presentes, teníamos que valernos de alguna manera. Pero no teníamos conciencia de la gravedad de lo que estaba sucediendo.
Respecto a la recuperación de la Sala Ideal como una de las consecuencias de LUZ, después de la Biblioteca hicimos La nona en el Cine Teatro Verdi, yo después hice El duende de la música con un éxito bárbaro porque nos animamos a salir de la Biblioteca Alberdi. Como que nos animamos a salir a hacernos grandes. Yo creo que sacamos carnet de adulto cuando salimos a hacer El duende de la música con los chicos de la Biblioteca Ameghino, con Tito, con la señora de Tito Visentín en su momento, con Griselda, el Mili Lerotich, en la obra de Enrique Torres. Lo hicimos en el Verdi los sábados a la tarde y la gente iba muchísimo a ver esa obra, y era como que sacamos patente de que éramos algo más que un grupo de teatro. Después fue Inodoro Pereira al aire libre, La fiaca el otro año enfrente, y después nos vinimos ya acá, para hacer el Moreira.
Fue todo un camino: Biblioteca Alberdi, Verdi, aire libre, e Ideal.
Y acá estamos…
Empecé teatro por una invitación de Tito Visentín.
Mi recuerdo de LUZ es leyendo poemas en la calle, cosa que no habíamos hecho nunca, porque nosotros teníamos una rueda literaria donde nos leíamos los poemas, donde estaba Mirley Avalis, estaba Pablo Sevilla, yo iba con un cuadernito, donde tenía anotadas mis cosas, Roberto Ledesma, e ir ahí a leer en la plaza para la gente que pasaba o se paraba a escuchar era una cosa rara incluso para nosotros mismos.
Fue tomar un soplo de aire fresco un día de sol. Así me lo imagino. Mientras otros más allá hacían otras cosas, mientras otros presentaban un libro y demás.
Fue salir a la luz. Ni más ni menos.
Uno en el tiempo como que se va olvidando, se olvida…, me acuerdo de la voluntad, de la alegría con que se hizo. Entonces eso mata cualquier otro no recuerdo que uno pueda tener.
Lo recuerdo como una cuestión realmente válida, como una cuestión importante, también como consecuencia de todos los trabajos anteriores como te decía.
No se puede de pronto organizar una cosa como LUZ si previamente no hubo un trabajo
o no había gente que estaba dispuesta a ese trabajo.
LUZ no nació de la nada. Nació porque había gente que estaba trabajando. En silencio. Como podía. En distintos rincones de la comunidad. Periodistas, en fin.
Y un día se produce esa propuesta, esa charla, tuvimos reuniones y demás. Y se produce ese día.
LUZ ni siquiera es un punto de llegada. Ni un punto de partida. Fue LUZ.
Con gente interesante, con gente querible, con gente voluntariosa, con gente que manejaba, tenía, asistía a una ideología.
Una ideología que, de un lado estaba esta tormenta que había que vencer, que terminar, y que lo sabíamos algunos más, otros menos, como te dije anteriormente, pero que había que ponerle un broche de finalización a eso y comenzar la otra etapa, que era la del reclamo por lo que había pasado.
Y ahí nos encontramos los mismos, y a partir del tiempo hoy seguimos muchos de ellos. Yo creo que nos marcó definitivamente el camino, el desembocar por LUZ, y el seguir en la época de la democracia. Ya más tranquilos, pero sin perder la voluntad de trabajo. Yo creo que ahí está el secreto de adónde hemos llegado hoy en Venado Tuerto a través de la cultura:
Las Bibliotecas están funcionando, hay salas de teatro…creo que si tomamos un Punto de partida en aquella época se ha avanzado.
Tenemos el Teatro Ideal recuperado, tenemos la Sala Malandra, tenemos el Galpón del Arte, tenemos Espacio Rúnciman, y seguramente me voy a olvidar de alguien, tenemos una Escuela de Arte, que es una cantera de gente que antes no podíamos tener, era todo intuitivo.
Yo creo que lo bueno de esto es que somos muchos y somos cada vez más, y hablando de los espacios también.
Conversación con Guillermo Guille Pieli
Guillermo se encuentra viviendo en Canadá – La entrevista se realizó de manera virtual a través de la plataforma jit.si.meet
Hablar de LUZ Para mí es hablar de un momento muy importante de mi vida. A modo de broma podría decir que fue ahí donde conocí a mi mujer, que es todavía mi mujer hoy en día.
Pero al margen de eso fue muy importante, porque el año en el año 1976 fui detenido por las fuerzas de seguridad del Ejército Argentino, cuando fue el golpe militar de la dictadura de Videla, Massera, y Agosti, y me tuvieron preso casi seis años, hasta agosto del 81 en que salí. Y bueno, los que conocen la historia de Argentina saben que en esos seis o siete años que duró la dictadura el país cambió de manera terrible. Esa es la palabra. Una generación desapareció, y cuando salí el país no era para nada lo que yo había conocido antes de caer preso. Yo había vivido con un país con una gran movilización popular, con mucha solidaridad, con mucho trabajo social, con mucha creatividad para encontrar solución a los problemas tradicionales de la Argentina, y cuando salgo en el año 81 me encuentro con un país que está completamente quebrado socialmente, con una generación desaparecida, muerta o exiliada, y un tejido social roto, en el cual lo que prima es el sálvese quien pueda.
Podría contar diez anécdotas que he vivido en el primer mes que estuve de vuelta en Venado Tuerto después de salir de la cárcel, en la cual era evidente que era el sálvese quien pueda.
Es evidente que para mí fue un choque. Me acordaba de un compañero que había estado preso con nosotros, que pobre, estaba un poquito tocado en la cabeza, por la cárcel. Estaba un poco desequilibrado, pero que nos enteramos que a las tres semanas de haber salido en libertad quería volver a la cárcel. Porque decía que la solidaridad y la amistad que había dentro de la cárcel no existía más en el resto de la sociedad.
Entonces me encuentro en esta situación, 26 años, no hay nadie de la gente que yo conocía en Venado Tuerto, y los que podía ver estaban todos escondidos, porque todavía estaba el gobierno militar, y nadie se quería mostrar, y no tengo no tengo con quién hacer una vida social. Nunca fui un tipo depresivo. No soy un tipo depresivo, soy más bien reflexivo. Así que estaba en ese proceso de decir qué hago con esto, hacia dónde voy con esto, y mi hermano, el Colo Pieli, con profundo amor, me propuso incorporarme a su barra de amigos, que por supuesto tenían entre 4 y 6 años menos que yo, y además una experiencia de vida bastante diferente.
Ellos habían vivido toda la represión desde afuera, que había significado cambios en la vida de todos los días, importantes, pero que no habían estado presos, no habían sido torturados, no habían sido molestados por la actividad militar, y el grupo ese me aceptó como si fuera uno más de ellos.
Eso fue realmente muy importante para mí porque. Al margen de que me hiciera amigo de ellos o no, me permitía ver cuál era la realidad de los jóvenes en la sociedad en la cual acababa de aterrizar. Junto con eso vino la invitación del Colo a participar o a presenciar las actividades de un grupo de teatro que funcionaba en la Biblioteca Ameghino en la cual había varios de sus amigos, el Tato Záttara, el Ñoti Martínez, Saúl Villegas, el Cuis Díaz, el Zurdo Peanovich…sé que me van a retar, pero no me acuerdo el nombre de las chicas. Me acuerdo el nombre de los varones solamente.
Y fui, fui a ese grupo de teatro, el director era Rodolfo Aldasoro, un tipo magnífico humanamente, aparte de ser un genio como director, y un tipo muy capaz de leer los deseos, los intereses, las motivaciones de los chicos que estaban en ese grupo, y me encantó. Me encantó como ambiente, Me encantó como grupo, y empecé a ver.
Para mí fue un retroceso como de casi diez años en mi vida. Fue a la época en que yo tenía 16 años prácticamente, en la cual empecé a militar, es decir empezar a pensar que no estás solo en el mundo, y empezás a tomar conciencia de la realidad que te rodea, y de la situación de otras personas, y si tenés corazón, y si tenés sentimientos, y si sos un poco sensible, te empezás a preocupar por la situación de gente que está peor que vos, y no solo envidiar a los que están mejor que vos, y vi eso en este grupo de chicos, de rebelarse contra algo, no estaba definido, no estaba la frase escrita contra qué se revelaban, pero era una rebelión tardía, porque normalmente esa rebelión vos la hacés a los 15 a los 16 años, pero por lo que se veía ahí, estos chicos a sus 15 o 16 años era el peor momento de la dictadura militar, y no había margen para la rebelión, estamos hablando del año 81/82 en el cual se ve que la dictadura está perdiendo poder, está perdiendo el control, que hay cada vez más movilización sociales, entonces estos pibes de manera intuitiva están viendo que hay una apertura, hay una apertura de algo, y hay una motivación que es propia, pero hay algo en común, a todos nos interesa lo cultural. sea el teatro, la música, la poesía, el canto, el baile, hay miles de facetas, pero todos ven. Como no hay partidos políticos, no hay estructuras estructuras políticas donde puedan meterse, no hay estructuras sociales donde meterse, para manifestar esta rebelión la cultura es como el canal obvio, no es que no hay otro, pero es el mejor de lo que pueda quedar, y mi temor al llegar ahí era contaminar, porque yo tengo una una trayectoria política llegando ahí, pero no quiero llevar esa trayectoria política al grupo, porque no me interesa, porque ellos pueden tener una visión negativa: mirá, vos te metiste en política, y mirá dónde fuiste a parar. Cuál sería el interés de nosotros para seguirte? Entonces la motivación es más alentarlos en lo que están haciendo, en lo que ellos quieren hacer, acompañarlos, y que me satisface a mí también, porque es una forma de crear conciencia.
Me acuerdo que cuando mi mamá iba a hablar con los militares, un militar le dijo: -Señora a su hijo no lo vamos a liberar. Porque su hijo es muy peligroso. A su hijo nunca lo vamos a matar porque él no anda con armas, su hijo es el que le organiza la cabeza a los otros (Ríe). Entonces yo estaba dentro del grupito este, y tenía miedo de eso, por eso nunca hablé de política. Sí en conversaciones privadas, y con algunos que me hacían preguntas o que les interesaba, pero yo personalmente nunca hablé de política porque no era necesario, no era necesario. No llevaba a nada hablar de política en ese grupo. Lo más lindo era solidificar toda esta vía de rebelión cultural, que era tan rica, era tan alegre. Eso era muy importante: era alegre, no era algo impuesto que te hace sufrir, no, no. Se hacía con profundo deseo, con pasión, con alegría, y hasta poniendo plata de cada uno, porque no había plata de por medio ahí.
Era realmente liberarse, liberarse en un espacio reducido, pero liberarse de toda la opresión exterior. Yo creo que eso tiene un valor inestimable, increíble como valor. Como movimiento. No por nada a todo el movimiento o a toda la manifestación esta se la llamó LUZ. Porque era como ver la luz al final del túnel. Todos estos chicos venían de vivir todos estos años de opresión y de persecución, y de oscurantismo, de represión salvaje y de repente ves una luz y esa luz es el trabajo que estás haciendo dentro de un grupo de teatro o de un grupo literario o de lo que fuere.
En ese sentido, para mí personalmente LUZ representó la reinserción en la sociedad. Fue como volver a meterme en la sociedad después de tantos años de estar preso, insertarme en un grupo que tenía muchos intereses comunes conmigo, muchos intereses comunes, intereses humanos, sociales, culturales, una estructura si se quiere de contención, pero al mismo tiempo de crecimiento, porque yo puedo ver ahora, recordando todo el camino que se fue haciendo.
Al principio era una creación teatral, y se buscaban obras que tuvieran un sentido crítico de la situación social, por ejemplo las Historias para ser contadas, que tienen todas un contenido social muy potente, pero yo me acuerdo de conversaciones cuando se organizó el acto de LUZ en la Plaza, en esas conversaciones comenzó a surgir el deseo de ofrecerle a la gente una manifestación en contra de los militares, que no fuera solamente una cuestión cultural, que quedara claro que esa manifestación cultural era en contra del orden impuesto por los militares, y un deseo de volver a un gobierno democrático. Nadie se definía por un partido o por otro. No había una orientación política definida, era un deseo global de democracia, de libertad, de apertura, por eso el grupo se llamó también Apertura, y en ese sentido yo creo que todos los que formamos parte de ese grupo crecieron no sólo como artistas, crecieron mucho como personas, y se armó una base de jóvenes que no existía antes en Venado, que dura hasta hoy, una base de jóvenes interesados en la cuestión cultural, en transmitir algo a la sociedad, en hacer crecer al conjunto de la sociedad culturalmente, socialmente, sin necesidad de tomar una postura política definida, y eso dura hasta hoy.
Estamos a cuarenta años de aquel movimiento, y nunca paró, había uno o dos grupos de teatro, yo creo que había dos en ese momento me parece, estaban los de las dos Bibliotecas. Fijate todos los que hay hoy en día.
Todo nació de ahí, todo nació de ese momento. No digo que fue todo creación de este grupito, fue como parte del proceso que dio formación a este grupito, y nació todo lo otro.
Después sabemos cuántas otras cosas culturales se dieron en Venado Tuerto, el equipo de fútbol de la Biblioteca Ameghino, que también hicieron una carrera impresionante, la Universidad (la Facultad Libre), cuántas cosas se crearon a partir de ese grupo. O sea, ese movimiento LUZ yo lo veo como el grupo subversivo en las condiciones en que se podía hacer en ese momento. Yo le decía siempre a mis alumnos: un joven tiene que ser subversivo. No ilegal, pero sí subversivo. Porque es lo que produce el cambio en la sociedad.
Este grupo fue el que provocó ese cambio importante en la sociedad.
Yo me fui en el año 83, me vine acá a Canadá, y no seguí en contacto con el grupo, pero lo seguía de lejos, y podía ver de qué manera ellos crecían.
Mi presencia dentro del grupo creó una situación particular, que yo la busqué pero era evidente que se podía dar, yo era el único que tenía una experiencia de represión de parte de los militares, que había tenido una militancia política activa durante unos años, luego los años de cárcel, pero nunca anduve en el grupo con una bandera diciendo: -Yo soy un ex preso. Nunca me consideré una víctima, porque yo sabía muy bien lo que hacía, y yo sé muy bien por qué los militares me metieron en cana. No tenían razón, son unos delincuentes. Pero yo sé muy bien por qué estaba preso. Hubiera sido un error si hubiera sido la Justicia la que me hubiera metido preso, pero no fue un error que me metieran los militares. Y ese mensaje, esa presencia mía con esa trayectoria influenciaba el accionar de todos, a todo nivel, a nivel humano muy cariñosos, muy afectuosos, muy solidarios conmigo, querían que yo estuviera bien. Sin quererlo para muchos yo era un referente, era un tipo que pasó por todo eso y que viene a hacer teatro con nosotros: tenemos que ser consecuentes, tenemos que ser conscientes, tenemos que pegarle para adelante, y me enteré que hay algunos que piensan, que dijeron que yo traje la política al grupo, yo nunca hablé de política, yo no hablaba de política en el grupo porque yo mismo no quería hablar de política en ese momento. La situación no daba para hablar de política. Daba para muchas otras cosas. Pero toda esta simbiosis mía dentro del grupo con interacción con todos, seguro que trajo alguna consecuencia más política a largo plazo. Y bueno, después la ruptura, la caída de la dictadura, y las elecciones y todo eso, seguro que el grupo encuentra…tiene que cambiar, tiene que cambiar en el sentido de que ya no es más luchar contra el oscurantismo. Ahora llega el momento de crecer artísticamente. Y crecer en número. Cambiar la imagen. Cambiar la imagen ésta de un grupo rebelde, que atraía a cierto grupo de jóvenes pero que alejaba a otros.
Entonces viene el momento de cambiar la cara, para ir a buscar otro tipo de gente, pero siempre con la intención de crecer culturalmente.
Así que para mí como lo dije al principio, fue un momento muy importante de mi vida. Hasta el día de hoy tengo recuerdos de interacciones que no sé si vale la pena contarlas en este momento, interacciones humanas con muchos de estos chicos, para mí eran todos chicos, aunque la diferencia edad no es tan grande, y sobre todo a esta altura del partido ya no hay diferencia de edad, pero para mí en ese momento eran todos chicos, y las interacciones eran muy diferentes, muy diferentes de lo que se vivía en el exterior, en la sociedad, fuera del grupo. Y yo pensaba mucho en ellos porque me decía que todo este grupo, socialmente que se juntaban, y que eran tan solidarios, tan amigos, tan respetuosos los unos con los otros, tan confiados los unos en otros, porque había una confianza profunda en el otro, no había un deseo de competir, o de tener la acción del otro, no, totalmente diferente a ese nivel. Mientras que afuera en la sociedad era encerrarse, sálvese quien pueda, el desconfiar de todo el mundo, y yo me decía que estos chicos, debían sufrir enormemente afuera o bien tomaban lo de afuera como algo normal, y venían al grupo y lo vivían como algo extremadamente hermoso, felices de poder estar en interacción tan libre, tan cariñosa, tan afectuosa, tan solidaria.
Para mí eso era algo muy importante, para mí que eso se pudiera vivir era muy importante, que el grupo sintiera que éramos un grupo, que no había individualidades, y había tipos ahí adentro, y hay. Porque todavía están vivos, no? Que eran actorazos, y son grandes actores, aún hoy en día , y yo era malo, yo no era actor, porque yo soy muy analítico de lo que el otro hace, pero no soy creador, no soy capaz de crear un personaje dentro mío para sacarlo, o tal vez es este el personaje mío, y me sale naturalmente, y si tengo que crear otro me cuesta.
Pero estos pibes tenían una actitud hacia todos los otros que no eran los grandes actores, de profundo cariño, respeto, de dar de darte ánimo, de querer ayudarte, de felicitarte. Entonces yo siendo un tipo más grande y con todo lo que había pasado, para mí no era tan importante, no lo necesitaba, pero yo veía mucha gente dentro del grupo, pibes jóvenes, que necesitaban eso, porque fuera del grupo no lo tenían, no había nadie que los levantara, que los apoyara, y de ahí me vino tal vez con esta imagen, LUZ, me vino que después cuando fui profesor siempre le decía a mis alumnos en la adolescencia avanzada (16, 17, 18, 19 años) que les decía tienen que hacer teatro, tienen que ir a un grupo de teatro, hay que meterse en una situación en la cual no sos vos, en la cual sos otro, y vas a ver qué lindo que es poder inventarte un personaje, poder no tener que jugar lo que la sociedad te impone todos los días. Es mágico. Es un momento de libertad sublime. Y esto yo creo que lo viví, al margen de que el hecho de haber estado preso me hizo salir de la cárcel diciendo que lo más importante en la vida es ser libre, que el teatro te ofrezca ese momento de libertad no tiene precio, es algo muy importante.
Yo sé que tengo que decir otras cosas con respecto a LUZ, pero estoy tratando de buscar… mirá, una de las personas que conocí al poco tiempo de estar en el grupo de teatro fue Saúl Villegas, que estaba en el grupo, y por Saúl conocí a su hermana, Patricia Villegas, que hoy en día es mi mujer, y que fue mi mujer a partir del año 82 y que todavía lo sigue siendo. Todavía me aguanta (Ríe).
Y ella me trajo un papelito, me apuntó, los nombres de algunas de las chicas que estaban en ese momento, estaba Mirna Castro, Elida Pujadas, que era una genia en el escenario, Daniela Cisneros, y mi tía, María Juana (Saade), que todavía hasta el día de hoy a veces con Patri cuando hablamos tenemos frases que eran frases clásicas de El Jorobarito de Roberto Arlt, que hicieron, donde María Juana trabajaba, y algunas frases típicas de esa obra de vez en cuando nos las decimos todavía con Patri, o sea, todavía lo tenemos muy adentro, muy adentro todo el grupo de teatro, no se puede, está acá ( se señala el corazón) no puede salir tan fácilmente.
La sociedad de Venado era como cualquier otra sociedad, o tal vez peor, por ser una sociedad más chica. No puedo comparar con otros lugares porque cuando salí de la cárcel solo estuve en Venado Tuerto. La sociedad estaba profundamente atemorizada, aquellos que no estaban en el poder, digamos, y los que estaban en el poder se sentían dueños de todo, verdaderamente.
Anécdotas, para graficar esto, para representar la situación: Voy caminando por calle Belgrano, casi casi enfrente de lo que era el Riviera, que ahora ya no está más, y por la misma vereda en sentido contrario viene un compañero del colegio secundario, del Sagrado Corazón, con quien habíamos sido militantes, de la Juventud Peronista juntos. Él no fue preso. Cuando lo veo abro los brazos para saludarlo, de alegría de verlo. Y antes de que llegue me pone las manos en señal de que me detenga, y me dice no, no, no, no, no! no me saludes que me comprometés. Entonces le dije con una gran sonrisa: -Vos a mí no me comprometés. Así que si un día me querés saludar, me podés saludar.
Por ejemplo, cuando mi papá me consiguió trabajo, cuando yo me presentaba, con mucho pesar en dos oportunidades me dijeron: -No te podemos dar trabajo porque vino la orden del Segundo Cuerpo del Ejército, porque sos terrorista.
Gente que me dio trabajo, me jodió, me robó plata. No me pagó lo que me tenía que pagar. Y algunos eran de la familia… ese era todo el mecanismo que yo viví, que yo ví. La gente lo vivía como algo normal. Para mí no era normal, no era normal de ninguna manera.
Había un policía ahí en Venado, no un policía, un tipo del Ejército, de civil, que me controlaba. Me cruzaba por la calle y me decía: -Ahora a dónde vas?, pero de una manera descarada. Ahora con quién te vas a juntar? Y bueno, esa era mi situación ahí en Venado Tuerto.
De LUZ así que te podés imaginar que para mí ver en la Plaza, en el acto de LUZ Movimiento Pro-Arte y Cultura, ver cientos de personas que se juntaron para presenciar y aplaudir ese acto, lo que habíamos hecho, que tenía un contenido claramente anti dictadura, para mí fue un momento de profunda alegría. De profunda alegría. Porque quería decir que había mucha gente linda en la ciudad pero que estaba completamente escondida, tapada, atemorizada, y que no se podía manifestar de ninguna manera. y yo creo que el movimiento este ayudó a muchos jóvenes a ver que había un camino, que se podía hacer, algo que se podía, se podía ser feliz, loco.
Es fundamentalmente eso. Que se podía ser feliz (Sonríe)
Te cuento una anécdota del Cuis Díaz: Con el Cuis nos conocíamos de la escuela secundaria, mayor que yo, mi mamá le dio clases, el Cuis fue su alumno, en el colegio Sagrado Corazón. El Cuis fue un rebelde toda su vida, pero un rebelde mal. Todo lo que vos quieras: tener ochenta minas todas al mismo tiempo, consumir droga. Pero no porque tuviera problemas, era porque era rebelde, me entendés. Era rebelde, era un loco rebelde, y después se mete a militar, pero él no salió de Venado Tuerto, militó en Venado Tuerto. Y cae preso. Y nos encontramos en Coronda. Con Julio Eggiman también, pero Julio Eggiman no estuvo en el grupo de teatro. Nos encontramos con el gordo Ubaltón, otro que estuvo preso en Coronda también, nos encontramos con el Cuis en Coronda, y preso seguía siendo también el mismo rebelde, me entendés. Era una personalidad muy contestadora. Muy peleador. En contra de todo. Y termina cayendo en el grupo de teatro. Que para mí fue algo maravilloso. Porque el loco este necesitaba un lugar donde manifestarse. Donde manifestar su rebelión. Participó en obras. Era bueno, muy bueno como actor. Te lo pueden decir otros que conocen más que yo de teatro. De capacidad actoral y todo eso. Para mí era muy bueno, muy serio, muy organizado, y se posesionaba de su rol y lo llevaba adelante con mucha pasión, y yo creo que el Cuis jugó un rol también muy importante dentro del grupo. Por su trayectoria, por su actitud, por su vivencia como preso político, como militante. O sea, le podías criticar mil cosas, pero era un tipo que transmitía una energía de cambio, me entendés? Vos podés decir: sí pero de mejorar la sociedad no cambió, en el sentido de mejorar la sociedad. No. No, de cambio en el sentido de romper las barreras, romper los límites, de romper los condicionamientos. En ese sentido fue un genio. Fue un genio. Yo lo admiro.
Cuando salimos de la cárcel, porque salimos juntos, mis viejos muy metidos en la iglesia, muy metidos, me piden que le vaya a agradecer al Obispo hizo todo lo hizo para que yo pudiera salir en libertad. En realidad no había hecho absolutamente nada. Pero por complacer a mis viejos, me presenté un día en el Obispado, y el Cuis vino conmigo. Y fuimos los dos. Y el Obispo primero te pone la mano para que le beses el anillo. Yo le beso el anillo y el Cuis se queda mirando los cuadros que estaban colgados en las paredes. Entonces le digo: -Bueno, Monseñor, le vengo agradecer, mis padres me han contado todo lo que usted ha hecho, le vengo agradecer de todo corazón y bla, bla, bla, blah, y él me dice: -Bueno, andá en paz, pero no vuelvas a hacer más locuras.
Y el Cuis lo mira la Obispo, y le dice: -Monseñor…Por qué no se va a la p*** madre que lo remil parió. Se dio vuelta y se fue.
Y yo le dije: -Disculpeme, y me fui yo también.
Ese era el Cuis, loco. Ese era el Cuis (Se emociona)
Era un tipo con una coherencia…yo no estaba de acuerdo con muchas cosas que él hacía, pero una coherencia increíble. Y eso lo trajo al grupo también. Eso se lo transmitió al grupo. Era un tipo tranquilo, no era un tipo violento, no era un tipo que hablaba fuerte. Era un tipo tranquilo, pero, te marcaba la línea y de ahí no salía.
Yo creo que el Cuis estaría muy contento de escuchar que yo cuento esa anécdota…
Conversación con Horacio Ñoti Martínez
Convocado a hacer un ejercicio de la memoria, para dar cuenta de lo que fue aquel emergente de la cultura y del arte en Venado Tuerto, en ese movimiento que se llamó LUZ, Movimiento Pro-Arte y Cultura, por supuesto uno se sumerge en aquella cosa que cree que fue, Y que a veces no lo fue tanto, es decir, que es la memoria. Pero sí es importante dar testimonio, porque fue un momento y fue un signo del tiempo, no? Es decir los hombres son, y las mujeres, son como se decía antes, hombres de su tiempo y lo que han hecho, digamos, cuando hablamos de grandes artistas, por supuesto, no? se nota siempre que son hijos de su tiempo, y que han estado involucrados en la política de su tiempo, la dinámica social de su tiempo, y bueno, nosotros en Venado Tuerto nos tocó esa época, esa época signada por por la dictadura militar en nuestra adolescencia. Al vivir en un pueblo, por supuesto que los ecos eran más tenues que en las grandes ciudades, pero sabíamos y participábamos de todo lo que pasaba en el país, y teníamos las ansias de la apertura democrática. Particularmente nosotros llegamos a LUZ desde el Grupo de Teatro Apertura que había justamente nacido un año antes, y bajo el nombre de Grupo de Teatro Apertura, porque justamente era una manifestación política de su propio nombre, es decir nosotros nos pusimos a hacer teatro porque no podíamos hacer política. Porque estaba vedado, estaba prohibido.
Y así mismo, al hacer teatro, teníamos que dar cuenta tanto de nuestras actividades ante las autoridades policiales: Que hacíamos, para qué nos reuníamos, que pensábamos. Y por supuesto que eso era una condición de la época, y otra con otra cuestión era el hablar bajito donde nos reuniéramos, en los bares en los lugares que no juntábamos, como jóvenes de ese tiempo hablábamos bajo. Y mirábamos para para los costados a ver si alguien nos estaba escuchando.
Ese es el terror que había impuesto en el cuerpo social del país la dictadura militar.
De modo que nosotros que éramos activos militantes, o queríamos un cambio en la política del país, nos reuníamos al calor de las actividades culturales que era lo que podíamos hacer, como dije anteriormente. Entonces LUZ fue un emergente de ese de esa condición, y por supuesto que hubo actores humanos, fundamentales, que que lo gestionaron. Para mí el fundamental, por supuesto, siempre es Pablo Sevilla. Es sin ningún lugar a dudas el hombre que marcó a muchos que estábamos militando las actividades culturales de la ciudad. Por supuesto también estaba Juan Carlos Rodríguez, los miembros de nuestro Grupo de Teatro Apertura, Tato Záttara, Rodolfo Aldasoro que nos acompañaba en nuestros impulsos, y era el que había puesto la voz más alta de nuestro grupo en los medios locales pidiendo apertura democrática en el año 81. Entonces este allí nos reunimos y empezamos a gestionar una gran manifestación artística cultural en la plaza para un día determinado, y queríamos justamente llenar de vida esa plaza para olvidar un poco tanta muerte, o mejor dicho tenerla presente pero empezar a torcer ese signo de los tiempos desde nuestro pequeño lugar de nuestro pueblo
Entonces empezó a surgir esta idea de ese acto masivo, de muchas horas, al calor de estas reuniones que se hacían en el AnaCar, en el bar, en el fondo del bar, también en los bares, también en algunos teníamos una táctica también. porque teníamos un aliado en el campo…podríamos decir en la vereda de enfrente, que era el hijo de López Sauqué, que ahora no recuerdo…Tomasito creo que se llamaba, que él un poco era tenía esa cuestión vinculada a la cultura, digamos, a las artes, y entonces un poco también prohijaba o protegía, o ponía una cuota de, digamos, de negociación con con otros sectores de la sociedad, porque efectivamente lo que había era una construcción política. Lo que estábamos haciendo era una construcción política, entonces. Y había que tener táctica y estrategia. De modo que entonces así surge este masivo acto que se va a llevar adelante en la en la plaza San Martín, convocando a todas las artes: las artes plásticas, la danza, la música, el teatro, la artesanía en general, los poetas, los escritores. En fin, todas las manifestaciones artísticas estuvieron presentes, todas las academias que pudimos convocar de danza, de artes plásticas, en todas las manifestaciones que hubiera que se pudiera sumar bienvenida era porque lo que tratábamos de hacer es justamente ponerle un poco de otra cosa a la realidad.
En el caso nuestro, como decía, veníamos del teatro del Grupo de Teatro Apertura y participamos haciendo algunas las Historias para ser contadas, con mucho público ahí al aire libre en la plaza, e hicimos algunos ejercicios también dramáticos en los cuales participó en uno de los de los ejercicios Tito Visentín, que todavía no había empezado a desarrollar, o mejor dicho estaba volviendo a Venado Tuerto para retomar su actividad que había empezado allá en la Biblioteca Alberdi con el Grupo de Teatro Arlequín en el año 77. O sea que ya había ahí, en la Biblioteca de la cual era presidente Pablo Sevilla, todo ese fermento que ya venía desde ahí, y el director de ese grupo de teatro era Enrique Diez, que era un comunista de Rufino que dirigía el Grupo de Teatro Candilejas, así que ahí ese grupo fue para mí, siempre lo sostengo, por lo menos respecto del teatro, el gran propulsor del teatro independiente en Venado Tuerto. Porque de ahí salieron Tito Visentín, Tato Záttara, Oscar Barotto, Daniel Ayerza, Miguel Brandoni…o sea un montón de gente que pasó cerca de ese grupo y lo que fue después Atelana. Arlequín y Atelana. Esa instancia para aquellos años antes, mucho antes, de lo que fuera LUZ.
Recuerdo que, como tuve que participar, actuar en varias oportunidades, como que no tenía muy claro la mirada del afuera. Cuando uno está un poco involucrado en todo lo que tiene que hacer, no está específicamente, digamos, porque actuamos muchas veces, hicimos las tres Historias en diferentes momentos, y ejercicios y que se yo, hicimos mucha cosa teatral…Recuerdo una gran aceptación de todo lo que hacíamos, una gran efervescencia, es decir, todo lo que hacíamos era una celebración, era la reunión, la celebración, el estar con nosotros. Y por supuesto que también había discusiones, peleas, tácticas diferentes. Pero siempre recuerdo que había como…es decir los chicos malos de la época eran los chicos de Leandro Tuntisi, Jorge Dipré, Padován…eran los del grupo de la revista Transparencia, una revista alternativa, y ellos como que peleaban un poco, o querían transgredir, como corresponde digamos, las normas o los acuerdos que logramos.
Pero siempre había un gran…había una, como digo, una cabeza. O sea la gente que lleva adelante la idea tenía en claro que lo importante era la reunión, la cuestión masiva, el encontrarnos en la Plaza, que es el ágora histórico de los pueblos…en fin, entonces, fue un movimiento que después se vuelve a replicar un año más tarde, y ya ahí con la presencia de Madres de Plaza de Mayo.
Entonces ya ahí adquiere definitivamente, porque, bueno, también es cierto que ya se ha dado la apertura democrática, empiezan a participar los partidos políticos al año siguiente, y bueno, era imprescindible darle ese carácter a la manifestación.
Y creo que, viéndolo como dice acá una de las preguntas que ayuda memoria qué significó LUZ desde la perspectiva de los años: Bueno, yo creo que de ahí surgieron cosas muy importantes, en mi criterio. El primero fue la experiencia de La Biblio, de la Biblio Ameghino. De ese grupo quedan los jóvenes. Pablo Sevilla con los chicos más jóvenes. Con Marcelo, Fabián Vernetti, Nano Camargo, Ernesto Diz…un grupo de pibes que son los que van a entrar a la Biblioteca Ameghino, justamente cuando nosotros que éramos el Grupo de Teatro Apertura, y que estábamos en la Biblioteca Ameghino, nos fuimos todos a hacer política y dejamos la Biblioteca.
Dejamos la Biblioteca porque estábamos ahí porque hacíamos teatro. No era que gestionáramos. Participabamos de la comisión pero no le damos a la Biblioteca la impronta que después va a tener con el ingreso de los chicos que habían sido parte de LUZ ese grupo, y justamente creo que Tato Záttara le propone a Pablo Sevilla entrar a la comisión de la Biblioteca, y entonces se produce ese fenómeno extraordinario que fue la Biblio, que sí fue el movimiento cultural más trascendente del cual yo tenga memoria.
Al impulso de la Biblio nosotros, desde el Grupo de Teatro Apertura, abrimos El Galpón.
Era por esa impronta que imponían estos compañeros que contagiaban a una revolución de las vidas y a un tomar las experiencias en carne propia y 24×7, así, a tiempo completo. Entonces esa es, de algún modo, la trascendencia que tuvo ese acto, por lo menos lo que yo recuerdo.
Pablo Sevilla es considerado de alguna manera el generador de LUZ porque, bueno, siempre hay alguien que tiene una sensibilidad, creo yo, y una mirada estratégica más profunda en los movimientos, y creo que Pablo se ha caracterizado por ser un justamente un gran impulso,r digamos, buscando la palabra justa, pero era un gran impulsor de las acciones de la cultura, del arte, de la política. Es decir, él te daba fundamentos para la acción, creo yo, y no solo los fundamentos, sino también una actitud fraterna solidaria, y asumía en ese cuerpo la vida en primera persona, digamos. Entonces no solo eso, sino que también iba, uno lo veía ir al frente, en los momentos más delicados. Entonces era la estrategia, la táctica del que mueve las fichas, pero era también el que en el momento más delicado que ponía el cuerpo en primera persona. Entonces creo yo que eso por lo menos nosotros lo referenciamos, y creo que es la persona más singular que a mí me ha tocado la fortuna de compartir una gran parte de su vida, de su tiempo. Así que creo que era su gran afabilidad, su gran amorosidad, su gran bonhomía, su estricto respeto a una ética. Porque digamos que las discusiones eran fuertes. No es que no se discutía. Pero había ética que defender, la ética política, y humana, y entonces eso también eso era formativo. Entonces era un referente, era una especie de maestro sin querer serlo, porque él siempre renunciaba a los halagos. Siempre le era difícil cumplir con ese tipo de reconocimientos. Prefería irse a tomar un un gancia algún bar, a ir a recibir un halago por ahí, creo yo. Digo esto porque éramos habitantes de los bares, no? ir a tomar a un bar porque era el lugar donde nos podíamos reunir. Los bares eran el lugar donde uno tal vez estaba más a salvo. Éramos habitantes de bares por nuestra condición de jóvenes, sí, pero también porque si bien había que hablar mirando para ver si te estaban escuchando, o por lo menos uno tenía ese acto reflejo, no? independientemente que no éramos nadie tampoco, no era que era éramos algo importante, porque tampoco era que estábamos haciendo nada nada que iba a ocasionar alguna, diríamos…por supuesto pensando en ese tiempo, no era que estábamos organizando ningún atentado ni mucho menos. Estábamos, por supuesto, para nuestro criterio, haciendo lo que había que hacer que era la reunión, el encontrarse en la Plaza, el poner vida a tanta muerte. Entonces Pablo, creo, volviendo al tema, fue ese referente ineludible que nadie puede justamente dejar de reconocer.
En el año 1981 en el Grupo de Teatro Apertura recibimos dos presos políticos. Eso va a signar también mucho de nuestra conducta política posterior: Guillermo Pielli y Carlos Cuis Díaz.
Ellos salen después de haber estado cinco años presos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, y llegan al Grupo Teatro Apertura, y nosotros con ese nombre y con esa impronta…y llegan a hacer teatro con nosotros. Entonces para nosotros era, yo lo recuerdo, tuve un vínculo corto pero muy intenso con el Cuis Díaz sobre todo, que era un tipo muy, digamos, encantador en algún punto y tenía otros problemas, pero bueno, para nosotros toda esa experiencia que contaban de de la militancia, de cómo habían sobrevivido en la cárcel, como habían estado cinco años detenidos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, sin causa. Entonces eso fue muy importante para nosotros. No solo eso sino que va a determinar en el caso de Venado Tuerto, nosotros del Grupo de Teatro Apertura nos vamos a terminar afiliando la mayoría al Partido Intransigente, y justamente es a instancias del Cuis Díaz, que cuando sale de la cárcel quiere volver a militar en política y va a trabajar, pretende sumarse al peronismo de Venado Tuerto, y por supuesto como venía de los Montoneros, le echaron flit.
Entonces cómo después nos vamos a dar cuenta a lo largo de la historia muchos de esos compañeros que habían estado en Montoneros terminaron estando en el Partido Intransigente. Así es que llega un día el Cuis Díaz de Rosario diciendo al grupo que la cosa pasaba por afiliarnos al Partido Intransigente, y ahí fuimos todos, así que fíjate como tiene esa esa consecuencia. Esto me parece que es una consecuencia de lo que me estás preguntando, así que en fin, la experiencia del Partido Intransigente concretamente fue recibir en su seno a las dos líneas justamente, mayoritariamente por un lado la línea de Montoneros, y por otro lado todos los que habían pertenecido al PRT. Así que ahí se va a condensar otra vez y va a seguir la discusión interna del campo nacional y de la izquierda en el seno mismo del Partido Intransigente, y así va a terminar su impulso justamente cuando nosotros, todos los que estábamos en la línea nacional, apoyamos a Menem, y los que están en la línea izquierda hicieron el FRALPI, el frente de izquierda. Así que sí tuvo sí tuvo alguna influencia decisiva te diría, por lo menos la conducta de muchos de nosotros.
De hecho nosotros habíamos, producto de esto que te estoy contando, hecho el primer acto político, dos actos políticos hicimos, en la Biblioteca que presidía tato Narváiz, que venía del FIP (Frente de Izquierda Popular). Tato Narváez que es el que trae a Rodolfo Aldasoro, es el nexo para crear el Grupo de Teatro Apertura, que se hace entre Tato Záttara y tato Narváiz, señalo esto para ponerle nombre y apellido a la historia. Él lo trae a Rodolfo Aldasoro a Venado Tuerto, siendo que él era de Venado Tuerto y vivía en Rosario.
Nosotros habíamos hecho en la Biblioteca Ameghino dos actos políticos, que era traer Abelardo Ramos y a Oscar Alende. Vienen en un alto pequeño a la Biblioteca Ameghino los dos. Ya había movimiento por supuesto, nosotros habíamos participado como vos decís con el Grupo de Teatro Apertura, en Arteón, de Rosario, que estaba totalmente vinculado al peronismo porque Néstor Zapata que era el líder de Arteón, un referente insoslayable del teatro nacional, y santafesino, rosarino, nos había cobijado a nosotros como grupo de teatro con mucho afecto, y recuerdo perfectamente que fuimos a actuar dos veces allá: la primera a la sala de Arteón con nuestro grupo de teatro. Digo esto respondiendo a la cuestión política: había movimientos políticos pero no se utilizaron. No recuerdo exactamente si esto estuvo, yo creo que no, que al principio no estaba tan presente. Había una necesidad de comunidad, de unión.
De hecho cuando se da la apertura democrática, claro, nosotros participábamos en la multipartidaria como Partido Intransigente, ya previamente a la apertura democrática porque se había la multipartidaria nacional y acá también se había hecho. Pero no recuerdo que haya tenido una digamos… Éramos muy tiernos políticamente hablando. Después nos vamos a dar cuenta que las ineternas políticas eran más intensas de lo que imaginamos. Nosotros al ser jóvenes, yo personalmente lo imaginaba, con una cosa más ingenua, no? Recién me voy a dar cuenta que las internas de los partidos eran importantes más cerca del año 84 u 85, cuando empiezo a participar de los Congresos Nacionales y de las de las estructuras nacionales del Partido. Ahí empiezo a ver que la disputa por un cargo era una cosa importante. De modo que me parece que en ese momento estamos en un tramo de cierta ingenuidad, que nadie quería llevar agua para su molino, me parece, desde el punto de vista político.
Me parece que lo importante ahí justamente, y creo que en ese sentido Pablo debe haber marcado esa impronta, que era no estar priorizado, es decir si las contradicciones primarias y secundarias, no recuerdo que esto hubiera sido una cuestión de alguna dificultad. Yo no lo recuerdo. También hay que considerar que estoy hablando de un hecho de hace 40 años, por lo cual se me escapan seguramente un montón de cosas.
Es decir, son tantos los años, que puesto en esta en esta acción de ejercitar la memoria creo que todavía ni llegué a la zona donde se encuentran alojados los recuerdos.
Por supuesto que desplegamos una acción de propaganda, digamos, como se diría en la época, que era con afiches y volantes, que era la propaganda de ese tiempo.
Y confiábamos que al convocar a tantas diferentes manifestaciones artísticas, eso iba a movilizar mucha gente justamente que se movía alrededor de las diferentes manifestaciones.
Cuanto más manifestaciones artísticas hubiera, iba a convocar a más gente que por lo menos va a ver lo que hacen sus conocidos, y se encontrarían con otros, y verían las cosas de los otros y volvería la reunión hacer importante
De modo que hicimos una acción de difusión, y por supuesto que las expectativas nuestras siempre fueron superadas. Porque uno no esperaba que fuera tan masiva la cuestión, y fue de mucha felicidad por supuesto. De muchísima felicidad…
Conversación con Alejandro Videla
Veterano de Guerra de Malvinas
Bueno…sería como una primera pregunta, no? ¿Qué fue LUZ? Desde lo personal y desde lo que es la sociedad de Venado Tuerto. No es una pregunta fácil de responder porque bueno, han pasado 40 años y tenemos muchísimos recuerdos.
Surgen y sugiero desde estos días en que vos me dijiste Manuel, que charláramos un poquito, yo te dije: -Yo estuve en LUZ , y vos me dijiste: -Cómo que estuviste en LUZ? Y sí. Quizás mi presencia fue algo no marginal, digo, en el sentido, pero en sí el espacio en la Plaza, porque estaba ubicado ahí en diagonal de la calle 25 de Mayo y Belgrano; pero todo tiene que ver con la experiencia de haber pasado por ahí, no?
Haber cursado en el Industrial, haber conocido ahí al Tío Meier, sus primeras experiencias como docente, habiendo sido él quien nos relacionó con el mundo de la política, porque bueno, transcurrí toda la secundaria durante la dictadura militar, empecé en el 75 en el Indu, y terminé en el 80, y el único que nos habló de política sin ningún tipo de intención partidaria, porque el Tío nos explicaba qué era el peronismo, el radicalismo, que era el comunismo, no? Mientras que por otro lado también recibíamos la pedagogía instaurada por la dictadura militar, conozcamos a nuestro enemigo y ese tipo de cuestiones.
Año 1981 me toca el servicio militar, así que ese es un año donde desaparecí de Venado Tuerto porque me tocó el servicio militar en Mercedes, Corrientes, en el Regimiento de Infantería 12, pero volví a Venado en noviembre de ese año 81, donde por supuesto, ya de por sí estaba relacionado con mucha gente que luego fueron los que estuvieron en LUZ, participaron en LUZ, y organizaron.
Quiero decir, era muy amigo de Fernando Peirone, porque vivíamos muy cerca. Entonces compartíamos siempre el viaje de casa a la escuela, de la escuela a casa… Fernando iba un año después que yo en la escuela y Ñoti, Pablo Sevilla…bueno eran todos una camada anterior a nosotros, que nos llevaban ahí por lo menos unos 3 años o 4 en la escuela. Pero bueno, nos conocimos ahí.
También puedo decir que de la escuela tuve mi primera experiencia a nivel de contacto con el teatro, yo solamente recuerdo el nombre de la obra y por supuesto la obra Jettatore, y creo que la fuimos a ver en el Cine Verdi con la escuela, y creo que esa obra la hicieron alumnos del Colegio Nacional me parece, no se si de la escuela o era un grupo ya egresado del Nacional que tenía algún grupo de teatro, no sé si sería, no sé, pero recuerdo que fue la primer obra de teatro que presencié en vivo porque en mi casa se acostumbraba a mirar los domingos, bah, en la casa de mi tía que era el único lugar donde había un televisor allá por los años 70, teatro los domingos; los domingos había teatro…Creo que era Dario Vittori que estaba ahí al frente de ese programa. Pero mi relación con el teatro en vivo comenzó ahí con esa primera vez viendo Jettatore que realmente me gustó. Desde el vamos me gustaba el teatro y me gustó mucho.
Cuando volvimos entonces de la colimba, año 1981, trabajaba yo en la Asociación Cementera Argentina, y allí me sorprendió abril del 82 cuando se recuperan las Malvinas. Me llega una cédula de llamada. Yo estaba en Venado Tuerto; ese 2 de abril fui a la Plaza, a nuestra Plaza San Martín, allí estaba mucha gente vitoreando por la recuperación de Malvinas; yo fui en cierta forma como un observador, ahí fui sin gritar viendo un poco desde afuera esto que estaba sucediendo, porque me había tocado el servicio militar el año anterior, y entonces mi relación con lo militar no había quedado….si bien no puedo decir que sufrí dentro del servicio militar, porque por suerte tenía el secundario terminado, un lugar trabajando en oficinas allí en el ejército; pensé en todo lo que iba a suceder, no?
Incluso trabajando en el ejército yo estaba en la parte del correo, recibía toda la información que recibía el Jefe del Ejército, y ahí veía ciertas cartas de inteligencia donde por supuesto cómo era el accionar de una guarnición militar en épocas de dictadura, y bueno, ese 2 de abril entonces fui a la Plaza para observar a la gente, pero no me prendí a la alegría popular que había en ese momento.
Y bueno, me llegó la cédula de llamada, y tuve que partir de nuevo a Mercedes… sucedió Malvinas.
Cuando vuelvo a Venado sin salir de baja del todo, una vez concluída la guerra, me encuentro con Ghanem (Enrique),que me hace un reportaje, creo que fue uno de los primeros reportajes a un ex combatiente de Malvinas, por lo menos en Venado Tuerto, no?, pero a nivel país hasta ese momento los que habían hablado, habían sido los náufragos del Crucero General Belgrano, pero nosotros habíamos tenido otra experiencia, que había sido una batalla terrestre de grandes proporciones como era la Pradera de Ganso Verde, y haber sido prisionero de los paracaidistas ingleses; esa nota para LT29 que me hizo Ghanem, me entero tiempo después, porque ese día, yo volví al ejército, y no volví a Venado hasta después que había transcurrido un tiempo, pero cuando vuelvo me preguntaban: -Ale! De verdad te llevaron en cana? -Por qué? NO, le digo!
Claro, todos se pensaban que después de ese reportaje donde yo destilaba mucha bronca, me habían metido preso. Y resulta que a la radio había ido gente de la Fuerza, representando la Fuerza, pidiendo una copia de la grabación. El Coli (Ricardo Colicigno) ahí estaba. Trabajando como un dragón, él borró la cinta y les dijo que se había borrado accidentalmente y no entregó ninguna copia, por lo tanto no pasó nada.
Entonces cuando vuelvo de Malvinas, pienso en irme del país, me quería ir del país realmente, pero bueno decidí quedarme a luchar y en ese sentido enrolarme en algún partido político y para eso visité distintos partidos políticos, hablé con distintos referentes y entonces me incliné por el Partido Intransigente, y allí tomé parte de la junta de Intransigentes, de los cuales participaban personajes muy conocidos que tienen que ver con LUZ, como el Ñoti Martinez, el Tato Zatara, el GORDO , estaba el Cuis , y bueno, un montón de compañeros que se puede decir formaron parte de LUZ.
Y para mi, participé de las reuniones en el AnaCar, recuerdo también haber estado en One; bueno en One, recuerdo no haber estado sólo en la reuniones de LUZ, sino que también eran muchas noches, noches de charlas bebiendo algún buen vino o el vino que podíamos comprar en ese momento, no se si tanto un buen vino; y era una época de una efervescencia política, cultural…y mi meta, lo que me relacionaba directamente con el arte, era la escritura, especialmente la poesía; había escrito algunas cosas siendo alumno del Indu y luego de Malvinas por supuesto, creo que fue como una parte de un desahogo de escribir y escribir, de tal manera que me alentaban ciertos personajes de Venado Tuerto: Boris Padovan, Leandro Tunquisi, el mismo Fer, con el que teníamos una amistad más profunda, el Fer Peirone, y bueno, de esa manera cuando llega el momento de participar de LUZ, yo lo que propongo es participar desde lo artístico con mi poesía, sobre todo en contra de la guerra de Malvinas, o de lo que había pasado con nosotros con nuestros 18 o 19 años en Malvinas.
Pero me voy a ir un poco más allá, hablo en primera persona vuelvo a insistir, porque lo mío fue un poco más solitario, si bien hubo mucha poesía dando vueltas por LUZ ese día en la plaza, lo mío fue una expresión política, digamos no política partidaria, sino netamente política con una especie de tablas, donde yo puse como título ASÍ ACTUARON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DURANTE LA GUERRA DE MALVINAS, no recuerdo si eran las palabras exactas pero eso era lo que yo quise significar en esa presentación.
Y bueno, en esas maderas tenía material que había obtenido, que me habían regalado algunas vecinas, diarios, revistas, yo había recortado tapas de revistas, notas de los principales diarios de nuestro país; los pegué mostrando un poco las mentiras que circularon durante la Guerra de Malvinas, sabiendo que se dice que en toda guerra , la primera que se muere es la verdad, y en este caso fue tanto de un lado como de otro; en Gran Bretaña pasó exactamente lo mismo.
Pero quise mostrar cómo habían actuado los medios de comunicación durante la Guerra de Malvinas, entonces yo estaba ahí en esta diagonal que digo de 25 de Mayo y Belgrano, y bueno, la gente que se acercaba, recuerdo otro ex combatiente de Venado Tuerto, Miguel Carrasco, compartió algunos momentos conmigo ahí charlando; entonces entregaba alguna poesía mimeografiada, o sea copiada, y hablaba de lo que había pasado a través de los medios en Malvinas.
Creo que fue una intervención más que artística, netamente política; quizás en ese momento no tuvo trascendencia porque, bueno, por supuesto los militares ya habían comenzado un proceso de DESMALVINIZACIÓN, donde incluso a nosotros nos habían hecho firmar una especie de juramento donde nos prohibían hablar de lo que había pasado, estamos hablando de que habían transcurrido poquitos meses, no?
Desde junio que yo había vuelto a Venado a LUZ, y bueno, evidentemente rompiendo el juramento queriendo expresar y contar, como lo he venido haciendo en estos 40 años que transcurrieron desde LUZ, no? En que evidentemente fue como una primera expresión a nivel de los ex combatientes, en este caso fue personal, pero te quiero decir que fue la primera manifestación que hubo en Venado Tuerto con respecto a los en aquel entonces ex-combatientes de Malvinas, hoy Veteranos de Guerra, no?
Y todo fue gracias a LUZ, y todo fue gracias en primer lugar, a Pablo (Sevilla), porque, bueno, fue el gestor principal de ese día allí en la Plaza, ese día maravilloso donde estuvimos, calculo, entre 5000 o 5500 personas.
Donde hubo música, gente que cantó por primera vez, que debutó; el otro día hablábamos con una compañera del primario justamente, Lilian Halek, y ella debutó allí cantando la Turca, teatro, teatro infantil, teatro para jóvenes y adultos, artesanos, realmente fue un día, se puede decir, de fiesta entre comillas, pero para mí fue un día netamente político, cultural y fue, bueno, el primer grito de desahogo, el primer grito de libertad pienso yo, de tanta opresión de una de las épocas de dictadura más nefasta que tuvo nuestro país.
Esa fue una primera parte de LUZ en el 82, luego por supuesto hubo una continuidad del movimiento que se vio reflejado ya en enero nomás del 83, con un acto muy importante que se hizo otra vez en la Plaza, y tuvo que ver con una jornada por los Derechos Humanos.
El primer acto que se hizo en Venado fue de los desaparecidos. Tuvimos la presencia de las Madres de Plaza de Mayo, yo conocía a las abuelas de Plaza de Mayo y su carpeta, me acuerdo, porque es un shock para mí, porque uno venía trabajando con toda esta fuerza de la juventud y de las nuevas ideas, y que nosotros formamos parte luego de la Juventud Intransigente, y se hablaba de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, de participar, y cuando empezamos hablar de los desaparecidos de Venado hicimos una búsqueda tratando de tener la historia de cada uno, incluso a mi me tocó, me tocó ir hablar con la madre de uno de ellos, de dos desaparecidos, de una pareja y la mujer embarazada, desaparecieron en Rosario, y era todo durísimo, no? Era todo muy duro!
Hablar con esta mamá. Y me contaba las veces que había viajado a Buenos Aires o que había estado con el Obispado, con los militares, y siempre le daban información que era falsa. Bueno…fue muy duro esto, dibujar las siluetas en la Plaza. Y otra cosa que recuerdo muy nítidamente fue cuando hablando con una de las Abuelas de Plaza de Mayo, no recuerdo el nombre de esta abuela, pero bueno, me muestra una carpeta con las fotos de niños y niñas desaparecidas, eso fue como un shock, yo dije: -Guauu! ver las fotos de todos esos niños y niñas ahí desaparecidos, que en aquel momento por supuesto, todavía la búsqueda de las Abuelas era como que estaba comenzando, no? Que, bueno, por suerte hoy ya se han encontrado muchas nietas y nietos, pero siempre lo tengo en la memoria ese momento de hablar con esta Abuela, que ella me mostrara la carpeta, y ver página por página las fotos, esas fotos, bueno, fue un acto donde hubo mucha gente, vuelvo a insistir, se respiraba ya un clima de fin de dictadura, el comienzo de una nueva era política, de una nueva era democrática que evidentemente logramos mantener hasta el día de hoy.
Asi que esto también si ustedes ven, se ve en el afiche; estuvo LUZ como movimiento, estuvo por supuesto todas las juventudes políticas, peronista, radical, intransigente, comunista, demócrata progresista, el FIP, Frente de Izquierda Popular, socialista popular, demócrata cristiano, movimiento LUZ, y ex-combatientes de Malvinas que en realidad ese ex-combatiente de Malvinas era un poco la presencia ahí de Miguel, porque lo arrastraba, y mía.
No había todavía Centros de ex-combatientes, ni estaba formado todavía el Centro de ex-combatientes de Venado Tuerto.
Luego de esta jornada por los Derechos Humanos, hubo otro acto también trascendental para mí, por ahí porque tiene que ver, vuelvo a insistir, con estas manifestaciones que se produjeron en Venado Tuerto, y vuelvo a decir, no digo que son únicas, por supuesto, porque Buenos Aires, Capital Federal, son excepcionales, pero quiero decir, el resto del país, no sé si hubo estos movimientos preliminares para la formación de lo que sería después Centros de Veteranos de Guerra, porque ese abril de 1983, las Juventudes Políticas, me imagino que también LUZ, no tengo afiches ni registros de esto, pero con sólo decir que Pablo (Sevilla) estuvo a cargo de la locución ahí, hizo de maestro de ceremonia de ese acto, me imagino por supuesto, que toda la gente de LUZ desde ya participó y estuvo en la organización de este acto que fue creo, el 7 de Abril de 1983, también en Plaza San Martin, en el Monumento, allí concurrimos, hay una foto del diario La Ciudad muy icónica para mi, porque fue la primera vez que leí en público una poesía a falta de un discurso en aquellos tiempos, bueno, leí una poesía y esa fue la palabra de los ex-combatientes, allí en ese acto donde estaban presentes todas las juventudes políticas, la misma gente que había llenado la Plaza con la jornada de los Derechos Humanos, y el año anterior muchos de ellos habían estado participando de LUZ.
Eh…Pablo, Pablo siempre presente, Pablo me apreciaba mucho y por supuesto yo lo apreciaba a él y tenía un respeto, igual que con Marcelo, porque también me faltó decir esta otra pata que yo tenía de relación que tenía que ver con el futbol, porque yo jugaba en Centenario y allí estaba Marcelo, con gran parte del grupo que después formaron el equipo de La Biblio, y después formaron parte de La Biblio , una parte muy importante también de la historia venadense, como fue La Biblio con su Facultad Libre, con su equipo de fútbol, con sus peñas, peñas famosas, que se tomaba ahí la calle y había un renacer del folklore, de la música nacional, porque esto también lo trajo Malvinas, del Billy (Holz) cantando Granada, o sea, y por supuesto del teatro, allí en la Biblioteca , Apertura…y también hay otra pata que es la pata universitaria de un grupo que estudiábamos ingeniería allí en la UTN (Universidad Tecnológica Nacional), en aquel entonces Delegación de Venado Tuerto, y hoy Facultad Regional Venado Tuerto, sabemos que de los 6 años de la carrera, los militares la habían reducido a 4, y luego le sacaron 2 años más. Entonces vos podías hacer 1ero. y 2do. año nada más en Venado Tuerto, y luego tenías que irte a estudiar a Rosario o a Buenos Aires, y allí yo comencé en el 82 a estudiar ingeniería, y en el año 82 también se produjo esto de intentar crear el Centro de Estudiantes, y bueno, llegó luego en el 83, la creación del Centro de Estudiantes de la UTN.
Nosotros formamos la agrupación política dentro de la Facultad, que se llamaba Frente de Integración de Universitarios Tecnológicos, el F.I.U.T., donde bueno, a personajes de lo que es hoy Venado, como Juan Franco, Oscar Pieroni, bueno, Oscar llegó a ser Diputado de la Provincia, el coordinador del Nodo Regional aquí en Venado Tuerto, Concejal…Claudio Natali también Concejal, Intendente Interino de nuestra ciudad, el Hueso (Adelqui) Botazzi, Vice-Director de una Escuela de Arte, ligado en forma permanente a todo lo que es el teatro, todo esto que está detrás de la escena del teatro, Jorge Panfili, actualmente consejero de la Cooperativa de Obras Sanitarias, bueno vos mismo, Manuel, estuviste ahí junto formando parte con nosotros del F.I.U.T.
Por qué nombro el F.I.U.T.? Porque en aquella época revolucionamos un poquito también la monotonía que tenía la Facultad, por ejemplo en cuanto a querer hacer algunas cosas utilizando el patio de la Facultad, por ejemplo (muestra imagen) fijate cómo eran estos afichitos que hacíamos en el Industrial, porque muchos de nosotros trabajabamos en el Indu (Colegio Industrial), y si vos lees dice GRUPO DUO VIDA, GRUPO QUE MANDA, GRUPO DE TEATRO BIBLIOTECA F. AMEGHINO , GRUPO ANTAI , GRUPO DE TEATRO ESCUELA 238 , EL GRUPO DE TEATRO APERTURA, o sea, nosotros llevamos el teatro a la Facultad. Yo no sé si alguna vez hubo teatro en la UTN antes de estos sucesos, y esto es una derivación para mí, de LUZ, porque muchos de nosotros habíamos estado también sino formando parte de la organización, como fue en mi caso, habiendo participado actuando, o yendo a mirar que sucedió aquel día en la Plaza, organiza el Centro de Estudiantes de la UTN.
Bueno, ahí mas o menos todas esas patas que me atan a lo que fue LUZ, y bueno al teatro. Nunca mas deje de ir al teatro por supuesto, el Galpón del Arte, no participe de la creación de ninguno de esos espacios, ni de La Biblio, ni del Galpón del Arte, pero sin embargo me siento parte desde siempre digamos. Cada vez que entro a Sala Castalia, es como si fuera mía, cada vez que entro al Galpón pienso que soy una partecita de ahí también, porque vivimos la génesis de todo ese movimiento que llega hasta el día de hoy evidentemente.
Por eso me parece muy bueno este trabajo que estás haciendo, Manuel, para que por ahí la juventud, los más jóvenes puedan conocer y puedan abrevar en esta historia tan emocionante y para mi muy importante, vuelvo a insistir, muy importante a nivel político, que ocurrió en esta ciudad, y que hoy, insisto, se refleja entre muchas expresiones culturales, y en mí lo veo expresado a través del trabajo llevado adelante en estos 40 años con los Veteranos de Guerra, es más, mi programa radial Bitácora Malvinas es como que, el programa tiene como un raconto de cultura donde está presente la poesía, el teatro, la música y la política. Cada domingo es como tratar de armar un pequeño rompecabezas que en definitiva es como armar una fotito muy pequeñita de lo que sucedió aquella vez en la Plaza, aquello tan hermoso que sucedió en la Plaza.
Luego está LUZ 2, que fue en noviembre de 1983 y fijate que tengo acá este folleto y tiene su historia porque ese día teníamos que lograr que alguien desde la Facultad leyera un mensaje para decir que estamos presentes, entonces yo tome este folleto y escribí: El centro de estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional delegación Venado Tuerto se adhiere al acto que organiza LUZ movimiento pro arte y cultura, y felicita a sus organizadores, los cuales se hallan abocados en la lucha por hacer llegar al pueblo único y verdadero receptor de nuestra cultura” y dice, Centro de Estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional, delegación Venado Tuerto, y está firmada por el Chini Bieguer, Marcelo Bieguer, que era el vicepresidente del Centro, porque bueno, se ve que el presidente no estaba ahí cerca para hacérselo firmar entonces bueno, lo firmó el Chini Bieguer, el Chini poeta, y hoy especialista director de cine, yo digo: LUZ desperdigó por Venado, por todo el sur de Santa Fe y por otros lugares, un montón de semillas que evidentemente florecieron, y es más, hoy tienen muchísimo fruto.
Para hacer una comparación y si vos lees el programa de LUZ del 27 de Noviembre del 83, comienza a las 11:00 horas y termina a las 00:10, y bueno, ahí van a ver que es impresionante, encontré hasta a mi tío Albino Videla tocando la guitarra, el grupo Azúcar, el Paci Giullietti, Diego García, que es nuestro bailarín, gran bailarín de Venado Tuerto, pero haciendo música, y el Grupo de Teatro Apertura con una obra infantil que no recuerdo cuál habrá sido, un grupo de teatro de Firmat; como siempre, lecturas de poesías donde seguramente la voz de Pablo habrá sido la lectura de poesía, Ruben Videla, que se yo, tantas… Antai, el Gringo Montemagio, la presencia del rock, el Flaco Díaz que hoy anda girando por el noroeste de nuestro país junto con Julián Baronio, y bueno, fijate que dice cierre a cargo del Grupo LUZ, que habrá sido por supuesto un discurso de neto contenido político sobre nuestra cultura.
Bueno Manuel, mira, el hecho de que me hayas convocado o no me hayas convocado, en realidad te sorprendiste la vez que te dije “si, yo estuve el luz”, ¿Como que vos estuviste en LUZ?, “Si, ahí estuve”, y fijate que el otro día, cuarenta años después en TELAM digital, la radio y televisión argentina hacen un documental de cómo actuaron los medios de comunicación en la guerra que se llama, justamente, “Los medios de la guerra” y yo dije, bueno.. hace 40 años atrás yo lo puse ahí en LUZ para que la gente desde ese mismo momento comenzara a…o comenzar, no? por que fue también un camino conjunto, yo también hasta el día de hoy estoy aprendiendo, soy docente, jubilado pero siempre sigo aprendiendo, he aprendido con cada una de las clases de mis alumnos y sigo aprendiendo, sobre Malvinas aun sigo aprendiendo y de vez en cuando encaro una hoja en blanco y escribo una poesía y eso me remite siempre, siempre, a LUZ y a aquellos tiempos de “El 27 todos a la plaza”, deel Grupo de Teatro Apertura, esto es abril del 83, y qué obras presentaban, El Jorobadito, y yo recuerdo que en la UTN, en el patio donde iba a ser un gimnasio cubierto ahí, en ese patio fueron a presentar “Historias para ser contadas” de Osvaldo Grabuc, una época realmente hermosa de, qué se yo, poesía, mucha poesía, Cacho Aguirre, Cacho estuvo a cargo de Desarrollo Social en una de las intendencias de Jose Luis Freyre, no?.. Alan XXXXXX, XXXXX XXXXX, esta debe ser una de las primeras del Fer , “Labranzas” del Fer Peirone, un folleto más de la presentación del Jorobadito y el teléfono de Carlos Díaz, 4 números tenía en aquel entonces, las revistas subte como se le decían en aquel momento Transparencia por excelencia fue una de ellas. Era todo un movimiento cultural, fijate.. “Vote Cultura”, “Expresión”, “Usted oyó hablar de nosotros”, y bueno esto era… Padovan que era vecino, Leandro Tuntisi, Jorge Dipré, Fernando, Camillato, bueno todo ese grupo, que muchos de los cuales no estuvieron después presentes de lo que fue La Biblio, pero todos grandes amigos, muy valorados por mí por supuesto, sabes por qué?, porque yo pienso que ellos fueron, ellos no lo saben, pero para mí, fueron un continente para mí, me entendés?
O sea, no es fácil volver de una guerra sin que el Estado se haga cargo de vos, en el sentido de una atención psicológica o física, y a mi lo que me salvó fueron, justamente, toda esta gente. yo a veces se lo digo a Ñoti (Martínez), por supuesto no está más Pablo (Sevilla) para decírselo, pero Pablo lo sabía, y todos los otros con los que aun tengo relación y este aprecio, ellos no lo saben pero me contuvieron y me ayudaron a crecer en este sentido también a nivel de lo que es la poesía y la política pero sobre todo a nivel de lo que es ser un Veterano de Guerra, que te indica que bueno, loco, vos estuviste en la guerra, y ellos fueron los que te ayudaron después para que vos hoy puedas estar acá y formar parte de esta sociedad venadense, no?
Muchas noches compartidas, muchas charlas, mucha filosofía de bar, de aprender, un continuo aprendizaje, insisto, siempre aprendiendo, por eso vos no sabias que yo había estado en LUZ pero para mi LUZ fue muy significativo.
CONCLUSIONES
De la amplia cantidad de entrevistados y sus miradas, queda claro el origen en la diversidad de afluencias al fenómeno LUZ
También la necesidad de su concreción, que parece fortuita, pero se realiza con una muy trabajada organización, y con una claridad de objetivos de parte de la mayoría de los sujetos, que habla por sí solo de los espacios que hacía falta habitar en las postrimerías de la dictadura militar más sangrienta de nuestra historia.
Testimonios de intelectuales, artistas, ex presos políticos, militantes declarados y militantes difusos, partidarios políticos y dirigentes,veteranos de guerra de Malvinas, todos confluyen en el disfrute de haber sido parte de aquella épica, y construyen con su memoria la memoria colectiva.
Resaltan todos la centralidad que tuvo Pablo Sevilla, ausente ya de estas dimensiones terrenales, en el armado de todo el Movimiento.
Aparecen personas que estuvieron vinculadas de una u otra forma en el hecho artístico.
Es sustancial resaltar la posición de resistencia a la dictadura militar, los miedos, las susceptibilidades, la presencia en la grupalidad de ex presos políticos, de intelectuales, docentes, jóvenes artistas, las reuniones semi clandestinas, la capacidad de generar tensión y expectativa en tiempos de mimeógrafos y afiches de imprenta pegados con engrudo.
También la vinculación en diálogo intergeneracional que se produjo entonces. Un encuentro que no fue ni el punto de llegada ni el punto de partida. Fue un hito. Donde la centralidad del teatro independiente fue marcada. Tal vez por las similitudes con Teatro Abierto en su contenido de resistencia al terrorismo de Estado.
Qué quedó de saldo en LUZ?
Es antojadizo, debatible, y rebatible. Pero hay que hacer justicia a la mirada de quienes fueron sujetos de ese Movimiento:
A partir de él surgieron la Facultad Libre, el equipo de fútbol de la Biblio Ameghino, el Galpón del Arte, la Sala Malandra, el Centro Cultural Provincial Ideal, la Escuela de Profesorado de Arte, e incontables artistas que han tenido un desarrollo individual, cada uno en su rama.
Previo a LUZ, se rescata la actividad de la Biblioteca Alberdi, el Grupo de Teatro Atelana, Arlequino, el Grupo de Teatro Candilejas de Rufino, las personalidades de Enrique Diez, Rodolfo Aldasoro, Tato Narváiz, Tito Visentín, el Cuis Díaz, María Juana Saade, Madre de Plaza de Mayo, y por supuesto, y porque así ha sido expreso en cada entrevistado, Jorge “Pablo” Sevilla, impulsor si no principal, al menos esencial en la gestación y concreción del movimiento.
Ha sido sin dudas un trabajo exhaustivo, aunque obviamente incompleto, porque la reconstrucción se hizo en base a subjetividades, a algunas subjetividades.
Pero que deja la satisfacción de haber logrado un registro de un tiempo no tan lejano, y que de no ser por la recopilación efectuada, tenía el destino de ir diluyéndose junto a sus hacedores, por el mero e inexorable paso del tiempo.
A cuarenta años, parte de la conclusión y de la evocación es…
LUZ, MÁS LUZ
BIBLIOGRAFÍA
JUGLARÍA – Artes y Letras – Nro.10 – Junio 2004 – Págs 81 a 83 (Contiene el Manifiesto de LUZ)
Revista LOTE – 1997
https://www.archivohistoricovenado.com.ar/index.php/revista-lote
Semanario LA CIUDAD – 10/09/1982 – Contratapa
Semanario LA CIUDAD – 02/10/1982 – Pág. 4
Semanario LA CIUDAD – 09/10/1982 – Págs. 5 a 7
A 40 años del Movimiento LUZ, se subieron videos a Youtube recordando esa fecha memorable – Diario Pueblo Regional – 3 de octubre de 2022
ANEXOS
Links de acceso a las entrevistas realizadas en el trabajo de investigación
Roberto Tío Meier
Juan Carlos Rodríguez
Fernando Peirone
Carlos Tato Záttara
Carlos Cane Roszenvaig
Oscar Barotto
Guillermo Pieli
Horacio Ñoti Martínez
Alejandro Videla
Trailer